El tránsito de automóviles en las vías públicas y la movilidad de personas en centros corporativos se redujeron significativamente durante los primeros meses de confinamiento más estricto: abril y mayo. A partir de junio se comenzaron a relajar las restricciones sanitarias y la concentración de gente y de autos en la ciudad comenzó a recuperarse. Para diciembre la situación ya estaba más cerca de la normalidad previa a la pandemia.

Desde junio y hasta los últimos días de noviembre la tendencia de la movilidad en la Ciudad de México se marcó al alza a modo de recuperación, e incluso en algunos días de octubre, noviembre y diciembre alcanzó niveles prepandemia. Pese a los rebrotes que se registraron desde el décimo mes de 2020, la movilidad urbana y corporativa se mantiene significativamente por encima de los niveles registrados en los primeros meses con Covid-19. 

Entre el 1 y el 11 de diciembre se observó un cambio en la tendencia creciente del tránsito de autos y de personas en lugares de trabajo. Esta situación podría explicarse con la imposición de algunas nuevas restricciones y de los constantes llamados a la población de las autoridades acerca del incremento inédito de las hospitalizaciones y los nuevos casos diagnosticados con el virus. 

Al corte del 17 de diciembre del 2020 se registraron 277,733 casos confirmados acumulados de los cuales 34,161 están activos. Las defunciones en la capital mexicana suman 19,583 y se mantiene una tendencia al alza, tanto de defunciones, como de casos. Durante las últimas semanas la ocupación hospitalaria en el Valle de México se ha mantenido arriba del 70 por ciento.

Pese a la nueva situación de emergencia sanitaria, que no sólo alcanzó los puntos máximos de la primera ola de Covid-19, sino que los ha superado, la movilidad no cesa. Hasta el 18 de diciembre del 2020 se había logrado mantener algunas facilidades y actividades en operación; a partir del sábado 19 de diciembre, el confinamiento ha vuelto al esquema de los meses de abril y mayo: sólo las actividades esenciales podrán operar.

Con el fin de reducir la curva de contagios y las hospitalizaciones y evitar aglomeraciones durante la temporada decembrina, hasta el 10 de enero se mantendrán activas estas restricciones.

Hasta ahora, los llamados a la ciudadanía y el repunte de la pandemia no lograron mantener niveles bajos de movilidad, durante la primera mitad de enero se podrán observar los efectos de este nuevo confinamiento impuesto en donde están permitidas exclusivamente las actividades esenciales.

Los centros comerciales, parques, museos, centros de entretenimiento, servicios de hostelería y alimentos para servicio en establecimiento, las estéticas o los servicios culturales y deportivos deberán permanecer cerrados en Navidad y Año Nuevo y hasta que las curvas de contagios y hospitalizaciones se aplanen.

ana.garcia@eleconomista.mx

kg