Destacado en infectología e inmunología, Jesús Kumate Rodríguez llegó a ocupar la Secretaría de Salud durante toda la administración de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), desde la que impulsó campañas para la erradicación de enfermedades en México. A los 93 años murió este 7 de mayo.

Originario de Mazatlán, Sinaloa, inició estudios en la Escuela Médico Militar de la que egresó como Médico Cirujano en 1946, para posteriormente conseguir el doctorado en Ciencias en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional.

Especialista en infectología, escribió diversos libros en la materia como Manual de Infectología, El cólera, La salud de los mexicanos y la medicina en México, Salud para todos, ¿utopía o realidad, entre otros títulos y artículos científicos.

Miembro del Colegio Nacional desde 1975, perteneció además a las sociedades Mexicanas de Bioquímica, de Inmunología, y de Infectología; a las academias mexicanas de Pediatría, de Cirugía y Nacional de Medicina de México.

A nivel internacional fue profesor honorario de las universidades de Cayetano Heredia, en Lima, Perú; del Centro, en República Dominicana y de Zulia en Venezuela, además de miembro honorario de la Sociedad Médica Hispano Mexicana y de la New York Academy of Sciences.

Dirigió el Hospital Infantil de México, de donde pasó a formar parte del gabinete de Carlos Salinas de Gortari al frente de la Secretaría de Salud, además de miembro del Consejo Consultivo de la Unicef en México y titular del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A los 38 años de edad se hizo merecedor del premio Carnot y nueve años después al Francisco X. Balmis de la Academia Nacional de Ciencias. La Academia Mexicana de Pediatría lo condecoró con el premio Torroella, la Secretaría de Salud con la medalla Eduardo Liceaga y fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de Francia.

En el 2006 el Senado de la República le otorgó la medalla Belisario Domínguez, mientras que la Secretaría de la Defensa Nacional le dio la medalla por Servicios Distinguidos.

En Japón fue distinguido con la Gran Banda de la Orden del Tesoro Sagrado y en Guatemala con el Collar de la Orden Rodolfo Robles.

A nivel académico fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Sinaloa y la Universidad Autónoma de Nuevo León.