Luego de meses de acorralamiento, e incluso de estar prácticamente ya sin poder financiero, el líder del Cártel Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez Ortiz, el Marro, fue detenido como parte del operativo “Golpe de Timón”, entre fuerzas federales y de Guanajuato, acusado de delincuencia organizada y robo de combustible.

En julio del 2019, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda le congeló al Marro y sus familiares unos 35 millones de dólares en diferentes cuentas bancarias.

El gobierno de Guanajuato informó que del 2018 a lo que va del 2020 le ha decomisado a ese cártel 3.4 millones de pesos; 343 armas; 47 granadas; 31,082 cartuchos; 238 vehículos; 89 motocicletas; así como diversas cantidades de droga, como crystal, marihuana, cocaína y heroína.

Fue detenido en una casa de seguridad del municipio Juventino Rosas, Guanajuato, donde también se aseguró a Saulo Sergio “N”, alias Cebollo, supuesto jefe de seguridad del Marro, así como a cuatro integrantes más de la organización delictiva.

En el sitio fue liberada una empresaria a quien mantenían secuestrada, además se decomisaron cinco armas largas y tres cortas; un lanzagranadas; una camioneta tipo pick up; una cuatrimoto y una motocicleta, así como una maleta con dinero.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) precisó que como parte de este operativo se cateó otro inmueble donde fueron detenidas tres personas más, una de ellas con orden de aprehensión.

En el operativo participaron elementos del Ejército y del grupo élite de la Agencia de Investigación Criminal de Guanajuato.

El Marro fue trasladado en un helicóptero militar al Cefereso 1, conocido como el Altiplano, para ponerlo a disposición del juez federal que le dictó orden de aprehensión por delincuencia organizada y robo de combustible.

El gobernador guanajuatense, Diego Sinhue Rodríguez, dijo que la detención “es un gran paso para recuperar la paz” en el estado.

Entrevistado, el exdirector de la extinta SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada) de la Procuraduría General de la República, Samuel González Ruiz, dijo confiar en que la detención del Marro devuelva la seguridad en Guanajuato, entidad que este año se convirtió en la número uno en el país en incidencia de homicidios dolosos.

“Este señor le había declarado la guerra al Estado y ningún Estado en ninguna circunstancia puede permitir que le declaren la guerra de esta manera (...) El Estado tiene que detenerlo y procesarlo, apegado a Derecho, someterlo a la ley de los juzgados y tribunales. Tan mal está este señor que amenaza a todas las autoridades del Estado, incluyendo al titular del Ejecutivo federal”, precisó el experto.

Consideró que así como se logró esta detención, el gobierno federal también debe procurar la detención de otros criminales como Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, quien encabeza al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

González Ruiz descartó que la liberación en la víspera del padre, madre, hermana y prima de Yépez Ortiz esté relacionada con su captura. “Envió mensajes de amenazas, se autoincriminó. Espero que todos esos videomensajes sean aportados por la Fiscalía General de la República, y que haga un gran trabajo para evitar su liberación”, dijo.

 

Iba a la baja, robo de gasolina

Yépez Ortiz inició su carrera delictiva en el 2010, cuando dirigía el trasiego de droga y robo a autotransporte. Incursionó en el 2014 en el robo de combustible como lugarteniente de David Figueroa, alias el Güero, exdirector de la Policía Estatal Preventiva de Chiapas, a quien se le identifica como fundador del Cártel de Santa Rosa de Lima.

Para el 2017, Yépez asumió el mando de la organización, por lo que abrió una disputa con el Cártel Jalisco Nueva Generación por el control del robo de combustible en Guanajuato.

Para ese propósito, el Marro se alió con Ismael el Mayo Zambada, líder del Cártel de Sinaloa y Los Viagras, originarios de Michoacán, para detener el avance del CJNG.

La disputa del Marro con el CJNG está es una zona conocida como “Triángulo de Guanajuato”, un corredor por donde pasan los ductos de Pemex y que comprende los municipios de León, Salamanca, Irapuato, Celaya y Los Apaseos.

El pasado 15 de julio, durante la visita presidencial a Guanajuato, el titular de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, indicó que, además de los municipios antes mencionados, Silao era otra localidad con un alto número de tomas ilícitas de combustible.

Puntualizó que, hasta ese entonces, se habían asegurado 230 vehículos ocupados para el hurto de hidrocarburos, aunado a que se habían recuperado 1 millón 603,678 litros de combustible y 44 predios habían sido asegurados.

“La cantidad de tomas ha ido reduciéndose, pero también la desviación volumétrica de barriles por día que se tenía de pérdida también ha ido reduciéndose. Empezamos en el 2018 con 4,591 barriles diarios que eran extraídos de los ductos y ahorita estamos en 510 barriles diarios, y seguimos trabajando en coordinación tanto con fuerzas federales como estatales”, reportó en su momento el secretario de la Defensa.

Y es que en el primer cuatrimestre del 2020, la cifra de tomas clandestinas detectadas a ductos de Pemex en Guanajuato ascendió a 214; en el mismo periodo del 2019 se registraron 562; es decir, para el 2020 hubo una baja de 61.9 por ciento.

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