En este momento, el movimiento feminista está fuerte; no se ha desactivado, aseveró enfática la asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) Anayeli Pérez Garrido.

“No es que con las medidas de confinamiento para enfrentar la pandemia del Covid-19, las mujeres se regresaron a sus casas y ya no están pensando ni reflexionando en las desigualdades que padecen. Al contrario, siguen activas y, en muchos de los casos, están padeciendo los contextos de violencia en los que viven”, indicó.

De acuerdo con la activista, el hecho de que no puedan salir a manifestarse a las calles no han sido un impedimento para que continúen fortaleciendo las redes de cooperación y vinculación entre organizaciones con las que cuentan.

En ese sentido mencionó que las redes sociales son una vía importante para mantener los vínculos. Además, esa fue la forma en que se organizaron movilizaciones como las de inicios de marzo pasado y continuará, una vez que pase la emergencia sanitaria.

En estos momentos el reto ya no es colocar el tema de las mujeres en la agenda pública, principalmente porque los casos de violencia y atropello de derechos continúan ocurriendo, abundó. “Lo que se demostró con la marcha del 8 de marzo es que ya estamos conscientes”.

Con las movilizaciones y el paro de labores se visibilizó la conciencia que tienen de sus derechos y la necesidad de exigirlos. Además, posibilitó que ahora las mujeres estén comunicadas, tejiendo estrategias para darle continuidad a ese trabajo.

Además, expuso que el contacto con la sociedad que permitió las movilizaciones ocurridas antes de que se declarara la emergencia sanitaria, permitieron al movimiento feminista tener un contacto más estrecho con la sociedad en su conjunto.

Por eso, consideró que el interés en el movimiento se mantiene y se sigue comunicando, tanto por medios tradicionales, como mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones.

AMLO niega la problemática e incurre en omisión

La activista, calificó como desafortunados los comentarios del presidente Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que no son ciertos los llamados de auxilio de mujeres a través del sistema de atención telefónica de emergencias 911.

Preocupa porque quien niega la problemática no la ve y si no la ve, no existe para él y eso se puede convertir en omisiones de su gobierno, en el que las mujeres no son la prioridad”, dijo.

No es un tema menor, ya que ellas representan la mitad de la población. Además, en estos momentos viven una discriminación y violencia generalizada, lo cual se debe atender, indicó.

En ese tenor, Pérez Garrido recalcó que no existe ninguna incompatibilidad entre la atención a las demandas de las mujeres con la política social del presidente.

Dijo que la vulnerabilidad de las mujeres se agudiza en diferentes situaciones, por ejemplo, ser pobre o tener una discapacidad.

Lo terrible es que en México la discriminación contra las mujeres se traduce en violencia feminicida.

Por eso es muy importante que mientras el tema se mantenga en la agenda pública y las mujeres se sigan uniendo y reflexionando e inconformándose, el movimiento avanzará, insistió.

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