El 4 de junio pasado, cuando apenas habían cerrado las urnas, el presidente del PAN, Ricardo Anaya, afirmó que cuando llegó a ese cargo, Acción Nacional era gobierno en sólo cinco estados, y ahora gobernará 12 entidades.

Para el líder nacional panista, con las elecciones de Nayarit y Coahuila hemos reiterado el valor de las alianzas , pues no habríamos llegado hasta donde hemos llegado sin este instrumento electoral.

Dijo que para próximas elecciones debe buscarse la integración de frentes amplios plurales, lo cual, combinado con la unidad interna en el partido, redundará en buenos resultados en las urnas.

Anaya llegó a la dirigencia nacional del PAN el 21 de agosto del 2015, luego de que en las elecciones del 7 de junio de ese año sólo ganara dos de las nueve gubernaturas en disputa.

NOTICIA: Entre PAN y Morena, 1 punto de diferencia

Actualmente Acción Nacional tiene las gubernaturas de Querétaro, Baja California Sur, que ganó en el 2015, así como de Durango, Veracruz y Quintana, Roo que obtuvo en alianza con el PRD, así como Puebla, donde es gobierno junto con sus aliados PT, Panal, CPP y PSI.

De hecho, del 2000 a la fecha ha logrado mediante la figura de alianzas con otras fuerzas políticas 16 gubernaturas. En la actualidad es gobierno en 98 municipios junto con otras fuerzas políticas.

Sin extremismos, el PAN se vuelve muy atractivo

De acuerdo con el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Salvador Mora, las alianzas electorales le han permitido al PAN dejar lo más crítico y contradictorio de su agenda, por ejemplo, sus posturas sobre temas relacionados con el aborto, reproducción asistida y algunas libertades civiles, para construir acuerdos con otras fuerzas que de entrada parecen contrarias, como el PRD.

Cuando el PAN deja eso como un pendiente o fuera de coaliciones porque puede generar conflictos electorales con otras fuerzas, se vuelve demasiado atractivo para el elector mexicano, indicó.

NOTICIA: OEA observará los comicios de 2018 en México: Almagro

La explicación es que al ciudadano no le gusta el conflicto poselectoral en las calles sino las organizaciones políticas que compiten en el escenario electoral institucional.

Dijo que Acción Nacional es una fuerza que ha encontrado en las alianzas la forma de superar condiciones adversas que derivan de una agenda que reclama actores democráticos, que entiendan la dinámica de recomposición del mercado electoral altamente competitivo.

Las alianzas han servido para decantar procesos electorales en los que la propia alianza en sí habla como un movimiento que quiere montarse como un movimiento amplio ciudadano, social y por la democracia.

Por eso no veo lejano que Acción Nacional mantenga el rumbo de las alianzas de cara al proceso electoral del 2018, porque se han convertido en una necesidad para este país, porque de una u otra manera coaccionan moralmente a las fuerzas políticas que se van a ver involucradas a generar acuerdos que vayan más allá del proceso electoral y muestren contenidos mínimos que se puedan ver cristalizados en los procesos electorales , dijo.

NOTICIA: El PAN avanza poco, pero avanza

El profesor mencionó que los éxitos obtenidos por las alianzas electorales permiten a las dirigencias de los partidos que han ganado por ese medio presentarse como innovadoras o abiertas, tolerantes o plurales.

Han comprobado que son el instrumento que vuelven competitivas políticas que de otra manera sería difícil que tuvieran la capacidad de contender, derivado de la falta de estructura partidista y también de candidatos atractivos que reflejan la fragilidad del discurso puro de izquierda o derecha cuando van solos. En ese sentido consideró que el PAN busca aliarse con otras fuerzas políticas porque quiere la democracia entendida como cambio y desde esa lógica se proponen en un cambio evidentemente fuerte.

El escenario de las alianzas del PAN y PRD se dan en áreas distintas a las que se hacen en torno al PRI porque buscan la alternancia en el gobierno.

Es por ello que las alianzas que han conformado el PAN y el PRD en elecciones locales han sido altamente exitosas, añadió.

NOTICIA: Insiste PAN en aplicar la segunda vuelta

A su vez el analista Edgar Ortiz Arellano mencionó que de cara al proceso electoral del 2018, el PAN seguramente se va a lanzar solo, sin ningún tipo de alianza, porque va a calcular que puede ganar por sí mismo.

Sin embargo dijo que en los últimos años las alianzas han sido un factor muy importante para esa fuerza política.

Acción Nacional es un partido que tiene presencia territorial en el país, pero producto de las alianzas también ha tenido una pérdida de legitimidad y de autoridad moral.

Ese tipo de alianzas entre partidos con grandes estructuras territoriales son muy eficaces .

El académico reiteró que al PAN no le conviene aliarse con partidos pequeños.

Aquí la gran discusión es cómo un partido que se presenta como de centro-derecha se puede aliar con un partido que se cataloga como de centro-izquierda, porque entonces la ciudadanía lo que percibe es que lo único que quieren es ganar por ganar o ganar por derrotar al PRI, entonces no hay propuestas de gobierno ni de políticas públicas concretas que a la población le puedan parecer atractivas, pero en términos electorales es sumamente eficiente.

NOTICIA: Partidos critican papel del INE

El también académico de la UNAM explicó que las alianzas responden a una lógica de sistemas de partidos y en un sistema de partidos de mayoría relativa normalmente los partidos más grandes y con la estructura territorial son los que ganan.

Cuando se va fragmentando el voto, tanto a los grandes como a los chiquitos les es más difícil obtener triunfos.

Dijo que en México los que promueven las alianzas son los partidos más pequeños porque no pueden ganar mediante mayoría relativa.

Una manera que tienen para conservar sus registros es aliarse con fuerzas políticas más grandes.

Asimismo, Edgar Ortiz Arellano destacó que el partido pequeño tiene relevancia en una alianza electoral cuando sus votos o cuando los porcentajes de votos que obtienen son suficientes y necesarios para que el partido mayor alcance el triunfo.

Un partido pequeño tiene importancia cuando su porcentaje es indispensable para que el partido mayor que aspira a aliarse alcance el triunfo .

OPINIÓN: El INE, gran perdedor del 2017

[email protected]

mfh