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Política

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Desastre en mina, evidencía negligencia de gobierno y compra de carbón “rojo”

Es un siniestro evitable ocasionado las precarias condiciones de seguridad y mantenimiento en las minas, al tiempo que se evidencia la negligencia del gobierno y de la CFE que venden y compran el carbón “rojo” sin verificar las condiciones de su extracción, lamentó Dolores Rojas.

Lo ocurrido en la mina de carbón “Las Conchas” ubicada en Agujita del municipio de Sabinas, Coahuila, es un siniestro evitable ocasionado las precarias condiciones de seguridad y mantenimiento en las minas, al tiempo que se evidencia la negligencia del gobierno y de la CFE que venden y compran el carbón “rojo” sin verificar las condiciones de su extracción, lamentó Dolores Rojas, coordinadora de programas de la Fundación Heinrich Böll.

La activista integrante de dicha organización dedicada a velar por los derechos humanos de comunidades, y  combatir la destrucción del medio ambiente, y la cual lanzó el informe “El Carbón Rojo de Coahuila: Aquí acaba el silencio”, sostiene que eventos como el de Sabinas o el derrumbe de la mina Micarán de Múzquiz, Coahuila, en 2021, demuestra que siguen sin cambiar  las malas condiciones de trabajo para los mineros de esta zona carbonífera.

El análisis de la fundación recuerda que la expresión carbón “rojo” se utiliza en la región carbonífera de Coahuila para designar la extracción de carbón mineral en minas en las que los empresarios no invierten en seguridad, para reducir sus costos de extracción al mínimo y, por ende, aumentar sus ganancias al máximo.

Por lo que cuando se señala que en esta región dicen “esa mina saca carbón rojo”, inmediatamente se entiende que los trabajadores están en grave peligro. 

“Lo que vemos es que en cada tragedia recordamos las otras tragedias y lo que reiteramos es que no cambian estas condiciones de seguridad de los trabajadores…no deberían pasar, son tragedias que se pueden evitar si se perforan a los lados para ver si no hay cerca depósitos de gas o de agua que puedan inundar las minas”, lo que, dijo, no ocurrió en este caso.

También lamentó que la responsabilidad es compartida, pues “estas empresas tienen contratos con CFE, lo cual quiere decir que es una minera que está identificada, formalizada y la Comisión de Electricidad estaría obligada, antes de firmar cualquier contrato, a revisar la condiciones en las que están trabajando los mineros”.

Y es que Dolores Rojas insistió en que la CFE debe verificar, como mínimo, en qué condición están extrayendo el carbón y no comprarlo en caso de constatar que están poniendo en riesgo a los trabajadores, “porque finalmente se vuelve cómplice si compra conociendo que es muy factible que haya condiciones de trabajo inseguras”.  

maritza.perez@eleconomista.mx

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