Atlacomulco, Edomex. En esta tierra siempre pintada de tricolor, al menos hasta ahora, hay un nuevo ánimo, uno de respeto al voto, a la decisión de la ciudadanía y del derecho que da el sufragio efectivo.

Desde muy temprano, los mexiquenses que habitan el municipio salieron a sufragar aun antes de que las casillas instaladas estuvieran preparadas para recibir su voto.

En el centro de Atlacomulco, al menos dos casillas del pequeño poblado: la Contigua 3, de la sección 0422 instalada a unos metros sobre la misma acera en la que se encuentra el Palacio Municipal y otra, la Básica y Contigua 1 de la sección 0420, que se ubicó en la calle de Hidalgo, fueron fieles testigos del ánimo de los mexiquenses por la democracia. En la primera, Alejandro Domínguez, un observador electoral avalado por el Instituto Nacional Electoral, fijaba su mirada sobre el conteo de las papeletas antes de los sufragios, pese a la plática que sostenía la mirada no cambiaba, fija sobre el conteo, fija sobre el actuar de los funcionarios.

Allí, pasadas apenas las 7 de la mañana de este domingo 1 de julio ya había ciudadanos rondando, esperando, asechando el voto que da voz a sus inquietudes, pero que también castiga a quienes han defraudado su confianza.

El tiempo llegó: las 8 de la mañana, horario oficial de la apertura, para entonces ya eran decenas de ciudadanos que se habían formado en orden, con sonrisas algunos, otros con miradas más pensativas, de más sigilo como madurando la decisión, el sufragio.

“¡Que se respete nuestro voto!”, exclamó Victoria Cáceres a El Economista, una ciudadana que ejerció su voto en la casilla de Hidalgo, en la Básica y Contigua 1 de la sección 0420.

Primero con alguna mirada de desconfianza sobre los cuestionamientos sobre qué es lo que pensaba de la jornada electoral, luego con una de confianza pasados algunos minutos, Victoria aseveró que más allá de colores y de candidatos lo que se espera de unas elecciones es que gane el mejor, “el mejor candidato”.

A unos metros de ahí, un joven taxista de nombre Gilberto García transitaba en su vehículo. El ruletero, nombre común en el centro del país para quienes ejercen dicho servicio de transporte, cuestionaba la historia, la que dicta que hasta ahora Atlacomulco es territorio priista.

El momento estaba dado, además de la elección de presidente de la República y representantes en el Congreso de la Unión y en el Congreso local, en Atlacomulco se avizoró una nueva oportunidad, la del cambio de colores con la elección de un nuevo alcalde.

Para Gilberto, esta oportunidad es más que clara, no hay duda, dijo, de que la gente desea un cambio en el rumbo en todas partes.

“Cuando vino López Obrador (a Atlacomulco) llegó mucha gente, además de que muchos de los que estaban en el PRI se cambiaron a Morena”, aseveró mientras sonría con cierta confianza como explicando su sentir.

La confianza de los ciudadanos de Atlacomulco en el sufragio no fue única, fue una colectiva que se mostró casi en todas las plazas del país este domingo 1 de julio. Será, para este caso, el Instituto Electoral del Estado de México el que anuncie los resultados y con ellos el rumbo que tomará la alcaldía por los próximos tres años.

De acuerdo con el PREP, Martín Tellez Monroy (coalición Morena, PT y PES) lideraba el conteo en Atlacomulco con 53.2%, mientras que Joel Huitrón Colín del PRI se mantenía en segundo lugar con 27.2% de preferencia, esto con 8.5% de las actas contabilizadas y un corte a las 11:40 de la noche.