La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, calificó de fatal la resolución y actuación del juez que llevó el caso de Abril Pérez Sagaón y que reclasificó la tentativa de feminicidio a violencia familiar, lo que permitió al agresor llevar su proceso en libertad.

La secretaria lamentó los argumentos del juez para reclasificar el caso, luego de que la mujer fuera golpeada con un bate en la cabeza mientras dormía y herida con un bisturí por su entonces pareja, Juan Carlos García.

“El argumento toral del juez fue verdaderamente insostenible”, dijo al aclarar que ella no puede suponer si hubo o no dinero de por medio, pero destacó que “su argumentación jurídica no fue sólida”.

Insistió en que se debe armonizar el tipo penal de feminicidio en todo el país, de acuerdo con estándares internacionales, ya que en algunos estados cuentan con elementos que permiten la libertad de los agresores.

La secretaria reiteró que los jueces están bajo la lupa aún, porque han llegado más de 2,000 casos de diversa índole a la Unidad de Fortalecimiento a la Justicia para que se revisen posibles errores o inconsistencias judiciales.

La exministra dijo que sólo 3% de los delitos denunciados logra una sentencia: “La probabilidad de que un delincuente de alta peligrosidad tenga consecuencias es de cero o mínima”.

Por otra parte, la Cámara de Diputados exhortó a las autoridades del Gobierno de la CDMX a investigar y, en su caso, destituir del cargo a Federico Mosco González, juez de control del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, y al magistrado Héctor Jiménez López, por las posibles irregularidades cometidas en el expediente de Abril Pérez Sagaón, asesinada el pasado 25 de noviembre a bordo de su automóvil y en presencia de sus hijos.

El exhorto fue acordado por la Junta de Coordinación Política de San Lázaro. (Con información de Rolando Ramos)