El presidente de México, Felipe Calderón, llegará este miércoles a Cuba en una visita destinada a sellar la reconciliación después de un alejamiento de 10 años, en la que tratará diversos temas, entre ellos migración y derechos humanos, pero no se reunirá con disidentes.

Calderón "llegará hoy (miércoles) a nuestro país para cumplimentar una visita oficial", durante la cual hablará con el presidente Raúl Castro, "así como desarrollará otras actividades", dijo el diario oficial Granma, que incluyó una biografía del visitante.

A diferencia de su antecesor Vicente Fox en 2002, Calderón no planea reunirse con disidentes en esta visita de menos de 24 horas a la isla, en la que hablará con Raúl Castro este miércoles y con el cardenal Jaime Ortega el jueves, antes de partir a Haití, en una gira que lo llevará después a Colombia a participar en la Cumbre de las Américas.

Con Raúl Castro hablará sobre asuntos económicos, políticos, de derechos humanos y migratorios, pues México es usado como puente hacia Estados Unidos por miles de cubanos que emigran ilegalmente cada año, aunque el objetivo principal es marcar el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral.

México fue el único país latinoamericano que resistió las presiones de Washington en los años 60 y se negó a cortar lazos diplomáticos y comerciales con la Cuba comunista, bajo los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó ese país siete décadas hasta el año 2000.

Sin embargo, México se sumió en disputas con La Habana durante el gobierno de Fox (2000-2006), del derechista Partido Acción Nacional (PAN), el mismo de Calderón.

"No había razón de peso alguno para ese distanciamiento salvo el deseo de aquel gobierno mexicano de complacer a Estados Unidos", opinó el analista Carlos Alzugaray Treto, del Centro de Estudios Hemisféricos de la Universidad de La Habana.

En la política exterior mexicana, que bajo Fox y (y su canciller Jorge) Castañeda había priorizado la relación con Estados Unidos, Cuba, por así decirlo, pagó los platos rotos", declaró Alzugaray.

Calderón hablará con Raúl Castro sobre petróleo y la deuda cubana con México, que provocó roces hace unos años y que ascendía a 415 millones de dólares en 2010. Además, analizarán concertar las posturas de sus países en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, según fuentes mexicanas.

" Cuba seguramente aceptará la discusión de temas de derechos humanos en los cuales también tiene mucho que decir, pero estoy seguro de que eso no es lo que prevalecerá y se hará evidente la voluntad mutua de preservar las relaciones y desarrollarlas en todo su potencial", dijo Alzugaray.

Las dos naciones tienen una extensa frontera marítima en el Golfo de México, área de yacimientos petroleros que empezaron a ser explorados en la zona económica exclusiva cubana, y se espera que Calderón exprese la voluntad de la petrolera estatal mexicana Pemex de participar en algunos de estos proyectos, según fuentes mexicanas.

Durante décadas México fue el principal socio comercial de Cuba en América Latina, lo que fue crucial para que la isla enfrentara el embargo estadounidense y el aislamiento en el continente.

Pero en coincidencia con los roces con México, Cuba sumó nuevos aliados políticos y socios comerciales en la región, principalmente Venezuela y Brasil.

Calderón llegará hacia las 12H45 locales (16H45 GMT) y antes de conversar con Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, colocará una ofrenda floral en el monumento al héroe cubano José Martí. Por la noche tendrá una cena privada con el presidente cubano.

El visitante tendrá el jueves en la mañana un encuentro privado con el cardenal Jaime Ortega, artífice de un diálogo iniciado en 2010 con Raúl Castro que condujo a la excarcelación de unos 130 presos políticos y abrió mayor espacio a la Iglesia Católica.

La reunión con el cardenal se realizará en el Arzobispado de La Habana, dijeron fuentes eclesiásticas a la AFP.

RDS