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El aumento del crédito depende de la política pública, no de los bancos

Opinión
La presidente expresa preocupación acerca del bajo crecimiento del país, en contraste con AMLO, que ante eso mismo prefería hablar de “la felicidad” de la gente.
Ha pedido opinión a un grupo de economistas quienes aparentemente sugirieron medidas adecuadas (certidumbre) y otras de política industrial de viejo corte.
Asimismo, solicitó a los banqueros aumentar el crédito a PyMEs especialmente, bajar tasas de interés y comisiones yfinanciar proyectos de infraestructura público-privados. Pero no se comprometió a mejorar la seguridad jurídica.
La respuesta de los banqueros fue indulgente. Sí solicitaronmayor certidumbre y seguridad jurídica, pero sin exigencias firmes de solución urgente de temas relevantes y graves: reforma judicial, debilitamiento del Amparo y otros retrocesos en equilibrios y Estado de Derecho, promovidos por el gobierno.
Se entiende. El rendimiento de la banca mexicana es alto: mayor al de la mayoría de las economías emergentes y avanzadas y recién alcanzó máximos históricos. Subsidiarias en México son particularmente rentables dentro de sus grupos. Así, el incentivo es continuar en buen planfrente al gobierno.
La rentabilidad y el crédito escaso conviven. México tiene la penúltima razón de crédito bancario a PIB entre 42 países del BIS, sólo supera a Argentina, es menor que en18 países emergentes y que en todos los avanzados. El gobierno se preocupa y le pide a la banca la solución.
El objetivo comprometido fue elevar el crédito de 38% del PIB al 45% hacia 2030: Bajo las perspectivas actuales, hasta 2030 implicaría aumentar el crédito en alrededor de 50%.
Con la perspectiva de reducido crecimiento (1.8% en los 10 años futuros, según los analistas) difícilmente las empresas, y menos las PyMEs, generarán esa demanda adicional, en coincidencia con la gris perspectiva de la inversión fija bruta como consecuencia de la incertidumbre.
Por el lado de la oferta, la baja penetración crediticia y las tasas de interés no son de casualidad o producto de la codicia.
La rentabilidad bancaria viene primariamente de las tasas de interés y del diferencial entre las que pagan y las que cobran.
Mayor oferta de crédito o menores tasas de interésrequerirían necesariamente de seguridad jurídica, que es responsabilidad del Estado. Las tasas incluyen una prima de riesgo, históricamente alta, y que ha aumentado. Los consejos bancarios serían renuentes a elevar el crédito incurriendo en mayor riesgo, lo que sería natural por el tamaño del objetivo y el énfasis en las PyMEs.
Todo se agrava con el poder judicial que abiertamente defiende “la justicia” más allá de la Ley, con el deterioro de garantías para los ciudadanos, del amparo y con la ausencia de reguladores autónomos. Los accionistas bancariosdifícilmente aceptarían elevar su exposición ante la incertidumbre de los procesos judiciales y las acciones del gobierno.
La concordia entre el gobierno y los bancos es bienvenida, pero la autoridad debería analizar las causas subyacentes de la situación de rentabilidad y tasas de interés elevadas y bajo crédito bancario, y actuar en consecuencia.