La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se deslinda de las declaraciones de Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la Organización Alto al Secuestro, en las cuales denunció la supuesta existencia de una red de corrupción integrada por funcionarios de esta comisión, de la CIDH y de organizaciones sociales, que facilitaban la resoluciones de violación de derechos humanos, con el fin de liberar a presuntos delincuentes y luego tramitar indemnizaciones ante la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

Mediante una carta la CNDH expresa su desacuerdo con estos señalamientos y rechaza que las investigaciones que lleva a cabo, así como las determinaciones que emite en los expedientes que tiene a su cargo, fomenten la impunidad o tengan un objetivo diverso que el de buscar que la verdad, la justicia y la reparación llegue a todo aquel que ha sido víctima de una violación a sus derechos humanos en este país.

En el comunicado indica: Una violación a derechos humanos sólo se verifica cuando existe un acto de autoridad que transgrede los derechos de las personas. Si las distintas instancias estatales, en el cumplimiento de sus obligaciones de garantizar la seguridad y perseguir el delito, sujetaran su actuación a lo previsto en las normas, respetando la dignidad de las personas, no podrá existir ninguna acción o pronunciamiento que cuestione su actuación y se garantizará el efectivo acceso a la justicia y la reparación a quienes han sido víctimas de un delito , y considera que este aspecto es fundamental y es donde aún quedan muchas asignaturas pendientes.