El presidente Felipe Calderón Hinojosa participó en la ceremonia de beatificación del papa Juan Pablo II, realizada en Ciudad de El Vaticano.

De acuerdo a la oficina de la Presidencia de la República, la participación del mandatario mexicano permitió reafirmar los lazos de amistad y el espíritu de cooperación institucional que caracterizan las relaciones entre México y la Santa Sede.

Además, su asistencia a ese acto plural y de alcance mundial respondió a la invitación oficial de El Vaticano y es expresión de los vínculos diplomáticos existentes entre ambos Estados.

Durante la ceremonia solemne, en la que estuvieron presentes jefes de Estado y de gobierno, así como altos funcionarios y representantes de más de 80 países, se honró la vida y el legado de Karol Wojtyla, quien es reconocido como un destacado líder religioso.

También fue señalado como figura pública prominente, que contribuyó a facilitar una transición pacífica en un periodo crítico de la historia política contemporánea.

En un comunicado, la Presidencia recordó que Juan Pablo II desarrolló una estrecha relación con México y con los mexicanos.

Durante su pontificado, ejercido entre 1978 y 2005, visitó nuestro país cinco ocasiones, incluyendo tres visitas pastorales, una en calidad de invitado distinguido y otra como jefe de Estado.

Esa intensa relación lo convirtió en una figura profundamente apreciada por muchos mexicanos, resaltó la Presidencia.

En este marco y con absoluto respeto a los principios e instituciones de ambos Estados, México ha desarrollado una relación madura y constructiva con El Vaticano, dirigida a promover acciones en foros multilaterales, que respondan a los valores compartidos por los dos Estados.

Ambos mantienen objetivos en común en importantes ámbitos del quehacer internacional, como la cooperación para el desarrollo, la lucha contra la pena de muerte, la defensa de los derechos humanos, en especial de los migrantes, y la preservación del medio ambiente, entre otros temas.

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