Elementos de Protección Civil de Tlalnepantla y del Ejército continúan la remoción de piedras y lodo en las laderas del cerro del Chiquihuite donde el 10 de septiembre pasado un desgajamiento sepultó varias viviendas lo que dejó, hasta el momento, al menos un deceso.

Por el deslave registrado el viernes pasado, las autoridades han reportado el fallecimiento de María Martínez Rodríguez, de 21 años de edad, quien no logró salir de su vivienda al momento del desgajamiento.

Las autoridades informaron que existe alto riesgo de que ocurra un nuevo deslave, por lo que pidieron a los vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas en Tlalnepantla de Baz, Estado de México que evacúen a la brevedad y atiendan las recomendaciones. Se estima que en dicha colonia habitan alrededor de 65,300 personas en 16,600 hogares.

Llaman a desalojar

La Guardia Nacional (GN) y autoridades de los tres órdenes de gobierno formaron brigadas para invitar a las familias a desalojar sus casas.

“En la zona de alto riesgo se ubican alrededor de 260 construcciones. Hasta el momento el 50% de las familias han sido desalojadas del área, pero falta el otro 50%, por lo que guardias nacionales trabajan, junto con el resto del personal, para solicitar a los vecinos que desocupen los inmuebles”, informó la GN.

Precisó que algunos de los afectados decidieron refugiarse con familiares.

Ayer en la zona del derrumbe, el subsecretario general de Gobierno del Estado de México, Ricardo de la Cruz Musalem, acompañado del alcalde de Tlalnepantla, Raciel Pérez Cruz, indicó que tres personas fueron reportadas por sus familiares como desaparecidas, por lo que los trabajos de búsqueda y rescate se abocan a la posibilidad de localizarlos.

Informó que se han notificado 126 viviendas y 76 personas sobre el riesgo que representa que permanezcan en sus hogares, por lo que se les ha solicitado acudir a los refugios instalados.

Ambos funcionarios reiteraron que es muy alto el riesgo de que existan más derrumbes en la zona, por lo que es fundamental —dijeron— la evacuación de las viviendas a efecto de garantizar la seguridad de habitantes y cuerpos de rescate.

El subsecretario Ricardo de la Cruz dijo que, por indicación del grupo de ingenieros especialistas que estudian al comportamiento de la ladera del cerro del Chiquihuite, ayer iniciaron los trabajos de estabilización mediante la colocación de costaleras en la base de las rocas de mayor tamaño (hasta 200 toneladas) y con ello ofrecer un grado más de seguridad para los cuerpos de rescate que laboran en la zona colapsada.

Apuntó que para la maniobra de estabilización se utilizaron 1,000 costales, al tiempo que continúa el monitoreo topográfico.

jorge.monroy@eleconomista.mx