El exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Rogelio Montemayor, acusado de peculado electoral en el 2002, aseguró que el Pemexgate fue una persecución política.

¿Quedó atrás el Pemexgate?, se le preguntó en Los Pinos, adonde acudió al anuncio sobre un nuevo yacimiento petrolero en el Golfo de México.

Uy, desde hace mucho. Fui totalmente exonerado. Fue una persecución política, quedó acreditada por los jueces y pues no hay mucho más que decir , respondió.

Montemayor acudió a Los Pinos luego de que en el gobierno foxista se le acusara de peculado por el desvío de recursos de Pemex al sindicato petrolero, que los entregó a la campaña de Francisco Labastida.

Aunque se le preguntó sobre los cambios que se deberían de hacer entre Pemex, gobierno y partidos tras el caso, dijo que lo más importante es convertir a Petróleos Mexicanos en una empresa pública. ¿Por qué la paraestatal no logra los mejores resultados en explotación?, cuestionó.

Y las causas son, por un lado, un régimen fiscal que lo asfixia. El hecho de que Pemex no se maneje como empresa, sino como una dependencia de gobierno, pues es la causa fundamental y una serie de rigideces que presenta, entonces hay que plantear una relación fiscal, un régimen fiscal para Pemex que libere su potencial , argumentó.

Que ya no se haga gasto corriente como se ha venido haciendo y a Pemex convertirla en una empresa pública, con órganos de gobierno, con plenas facultades para tomar decisiones , pidió.

Montemayor descartó ejercer algún cargo público en la siguiente administración.

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