Además de seguirse manteniendo como el puntero en las preferencias electorales y como el adversario a vencer en la contienda por la Presidencia de la República, el precandidato de la alianza Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, es el único de los precandidatos que ha logrado imponer temas en la opinión pública durante la precampaña y vacunarse de los señalamientos de sus contrincantes.

El presidente de Consulta Mitofsky, Roy Campos, explicó que hasta ahora no se puede hablar de una aceptación de los ciudadanos hacia la campaña del aspirante de Morena, PT y PES, ni hacia la de ninguno de los precandidatos debido a que a todavía no hay propuestas o “algo que conecte” a los aspirantes con la ciudadanía.

Pese a ello, López Obrador ha logrado posicionarse en la opinión pública, ya sea voluntaria o involuntariamente, como lo hizo con el planteamiento de otorgar amnistía a líderes del narcotráfico a fin de que termine la violencia y de garantizar paz en México.

“El único que ha impuesto algo sin querer fue López Obrador con el tema de la amnistía, es el único tema que ha logrado imponerse y a lo mejor fue sin querer”.

Campos mencionó que el objetivo de las precampañas es que la ciudadanía voltee a ver a los precandidatos y en eso López Obrador tiene ventaja sobre sus adversarios, pues sigue siendo el aspirante más conocido por los mexicanos.

“López Obrador es el más conocido, no ha dejado de estar en el imaginario colectivo, digamos que nunca se ha ido a descansar. Es prácticamente conocido por todos, mientras que José Antonio Meade y Ricardo Anaya están en el proceso de crecimiento”.

Aunque ese nivel de conocimiento, dijo, no es garantía de que se  transformará en votos.

López Obrador es el único de los tres precandidatos presidenciales que ya no tiene necesidad de que los mexicanos lo volteen a ver, porque ya tiene esa etapa ganada. De acuerdo con la encuesta Preferencias y escenarios para el 1 de julio del 2018, de Consulta Mitofsky, encabeza la preferencia electoral para ser presidente de la República con 23.6%, seguido de Ricardo Anaya con 20.4% y de José Antonio Meade con 18.2 por ciento.

“La ventaja de López Obrador se da por varios factores, por ejemplo, Anaya no está penetrando en lo rural, pero Meade no está fuerte en lo urbano; mientras que López Obrador está fuerte en los dos lugares. Anaya no está penetrando en los mayores de 50 años, mientras que Meade está débil en los jóvenes, en cambio López Obrador está bien en los dos grupos”, explicó.

Para Roy Campos, López Obrador deberá continuar conduciéndose como presidenciable como ya lo ha empezado a hacer. En ese sentido, dijo, que mientras Ricardo Anaya realiza ataques personalizados, López Obrador califica a todos por igual.

“López Obrador trata de refilón a todos, les dice corruptos a todos, pero no los está amenazando con cárcel, no les está generando ese sentimiento a los ciudadanos, porque como va adelante prefiere darles una esperanza de bienvivir que una seguridad de venganza”.

Además de lograr un nivel de conocimiento entre los mexicanos, las precampañas también han sido utilizadas por López Obrador para vacunarse de los señalamientos de sus contrincantes políticos, particularmente sobre una posible vinculación con el gobierno de Venezuela.

Su discurso es maniqueísta

Por su parte el analista político y académico de la UNAM, Edgar Ortiz Arellano, señaló que en este poco más de un mes de precampaña, López Obrador ha apostado por un discurso maniqueísta, donde él se presenta como “el bueno” y a través del cual busca comunicar a los mexicanos que sí él llega a la Presidencia de la República cambiará el régimen de instituciones políticas que rigen a México.

“Que basta con su voluntad para que las instituciones, el orden político, las leyes y la economía van a cambiar para bien de todos los mexicanos, incluso, las grandes reivindicaciones sociales que se esperan desde hace décadas pues él las va a consolidar. Habla de un momento histórico para el país en el sentido de que, cuando él llegue, se va a hacer historia, se va a cambiar por completo todo lo malo que existe”, explicó.

La mayor parte de su tiempo en esta primera etapa de la precampaña, López Obrador ha la invertido en recorrer el país para afianzar su presencia y llegar a sitios donde la izquierda no es fuerte,  así como a construir una sólida estructura partidista e intentar fijar agenda en los medios de comunicación.

El analista agregó que el discurso de López Obrador también raya en el populismo porque propone acciones que no se pueden cumplir en un periodo presidencial, pero que electoralmente son atractivas para la población.

“López Obrador, aunque se presenta como un dirigente de izquierda, tiene un pensamiento conservador donde un discurso que es de los 60 y 70 vuelve a surgir, además de que presenta con discurso cuasireligioso, lo que también en una sociedad que aspira al laicismo pleno no puede permitirse”, manifestó.

Conforme se acerque el día de la elección, el discurso de López Obrador va a modificarse, pues así lo ha hecho en las últimas dos elecciones presidenciales en las que buscó llegar a Los Pinos. Ortiz Arellano sostuvo que se prevé que el candidato de la coalición Juntos haremos historia dejará su discurso radical para acercarse al centro ideológico; es decir, en un punto intermedio entre derecha e izquierda, pues de esa manera puede obtener más votos que si se queda orientado sólo en el espectro de la izquierda.“Sigue siendo el mismo Andrés Manuel, pero vamos a ver que esas descalificaciones y calificativos negativos que pone a ciertas personas o grupos sociales van a ir disminuyendo conforme se acerque la elección, pero él sigue siendo el mismo que hace una elección, no hay ningún cambio en el fondo, el discurso sigue siendo el mismo”.

También López Obrador ha apostado a implementar una estrategia que le permita estar en la opinión pública, aunque sea a través de propuestas polémicas como la de otorgar amnistía a líderes de cárteles de narcotráfico para garantizar la paz o ya sea calificando a sus adversarios, como cuando llamó “señoritingo” al precandidato del PRI, José Antonio Meade.

Sigue siendo capaz de controlar la agenda mediática

En tanto, el politólogo Rafael Morales señaló que López Obrador mantiene la campaña que inició en el año 2006. Sigue recorriendo el país, sin que se advierta, por ejemplo, una merma en la asistencia en sus mítines, lo cual demuestra que su convocatoria sigue vigente y que tiene una base social importante.

Mantiene sin variaciones su discurso con la idea de que hay una élite rapaz perversa y, en tono mesiánico, lo que difunde es que hay que luchar en contra de esa élite para salvar a este país de sus garras. Pareciera que el mensaje es que hay un pueblo sabio que está esperando que este líder lo encause.

Si bien mantiene la tónica de su discurso, permite algunas variantes, por ejemplo, algunas ideas de cómo enfrentar el serio problema de la inseguridad con propuestas como el de la amnistía, sobre la cual puso a discutir a todo el país.

Seguimos viendo a un López Obrador que sigue siendo capaz de controlar la agenda mediática sin que eso le haya restado puntos en su camino ascendente.

Dijo que esa propuesta en particular demostró que se trata de un candidato muy sólido porque, al ser una propuesta muy arriesgada, perece que las discusiones en torno a ella no se tradujeron en disminución de puntos en las encuestas.

López Obrador inició esta batalla electoral ganando la agenda e incluso propiciando que desde el PRI y  el propio presidente Enrique Peña Nieto haya tenido que salir a referirse a López Obrador en precampaña.

También ha salido al paso de otros temas espinosos para él, como el relacionado con la comunidad gay y el apoyo del partido Encuentro Social o la reforma energética.

Ha tratado de quedar bien con todos y no le ha ido mal hasta el momento.

Asimismo, en su estrategia clásica de deslindarse de los problemas de sus cercanos, ha mantenido distancia de problemas internos de Morena y la designación de algunos candidatos, como fue el caso Monreal y Sheinbaum. Ha dejado que ellos corran su propia suerte.

El especialista consideró que AMLO quemó con anticipación el cartucho que representaba la presentación de su equipo de gobierno, que debió ser una carta estratégica para ir reforzando la idea de que él va a tener un equipo gobernante de primer nivel, porque la idea que generó es que hay personajes que no tienen el empaque suficiente para los cargos que tendrían.

Andrés Manuel López Obrador

• Nació el 13 de diciembre de 1953 en Macuspana, Tabasco.

• Estudió Ciencias Políticas y Administración Pública en la UNAM.

Se ha desempeñado como:

• Jefe de gobierno de la ciudad de México.

• Presidente del PRD de Tabasco y nacional.

• Precandidato presidencial.

El precandidato de la alianza Juntos Haremos Historia ha concentrado sus recorridos en 13 estados de país, en los que ha realizado más de 70 eventos:

• Ciudad de México

• Campeche

• Estado de México

• Hidalgo

• Morelos

• Oaxaca

• Puebla

• Tabasco

• Tlaxcala

• Veracruz

• Yucatán

• Quintana Roo

• Tamaulipas