En lo que va del actual sexenio, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha interceptado 46 aeronaves en vuelos clandestinos provenientes principalmente de Centroamérica y presuntamente utilizados para el narcotráfico. En esas acciones, las Fuerzas Armadas detuvieron a nueve personas y decomisaron 26 aeronaves, así como droga, armas y equipos de comunicación satelital.

El 27 de enero del 2020, una avioneta proveniente del Atlántico que transportaba droga fue interceptada por un avión de detección de la Sedena con cámara electro óptica en Bacalar, Quintana Roo, y la hicieron descender sobre la carretera Bacalar- Mérida. Los presuntos narcotraficantes que viajaban en la avioneta recibieron a balazos a los militares cuando llegaron al lugar.

“Estamos hablando aquí no sólo de narcotráfico, también tráfico de personas, de armamento, de numerario, el objetivo principal del Sistema Integral de Vigilancia Aérea, es salvaguardar la soberanía del espacio aéreo mexicano”, dijo aquella fecha el general Román Carmona, jefe del Sistema Integral de Vigilancia Aérea de la Sedena.

También en Bacalar, el 24 de abril del año pasado, un jet fue asegurado por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional cuando descendió en una pista clandestina de la comunidad Reforma.

El 5 de julio del 2020, una avioneta con matrícula XB-RC, presuntamente utilizada para actividades del crimen organizado, aterrizó de emergencia en una carretera de Quintana Roo, luego de ser interceptada por un helicóptero de las Fuerzas Armadas. Al lugar arribaron elementos del Ejército, quienes fueron recibidos con disparos por los tripulantes de la aeronave, mismos que trataban de recuperar la aparente droga que transportaban. Enseguida prendieron fuego a la avioneta y huyeron.

 

Los decomisos

La primera intercepción aérea que realizó la Sedena durante el actual gobierno federal fue el 28 de febrero del 2019, cuando se decomisó una aeronave Cessna 210; dos vehículos; 382.77 kilogramos de cocaína; una motocicleta; un radio y un teléfono satelital de la marca Inmarsat.

De acuerdo con la respuesta de información número 0000700356120 de la Sedena, el 9 de marzo los elementos militares lograron hacer descender una aeronave Hawker 800 donde se localizaron 1,216.53 kilogramos de cocaína; 1 millón 332,000 pesos colombianos y una persona fue detenida.

El 9 de abril se incautó una aeronave Cessna 210; un vehículo; seis bidones y 300 litros de gas avión. El 25 de mayo y 25 de junio fueron decomisadas dos aeronaves Cessna 210.

El 5 de agosto de ese año, elementos de la Sedena lograron interceptar y decomisar una aeronave Cessna 206 donde encontraron 18 paquetes con 451.44 kilogramos de cocaína. El 12 de agosto se decomisó una aeronave King Air 200, que al llegar al sitio donde aterrizó fue encontrada incinerada.

El 8 de septiembre fue incautada una aeronave Hawker 700 con 1,200 kilogramos de cocaína. En el sitio de aterrizaje fueron detenidas tres personas, y aseguradas cinco armas, cuatro cargadores y 179 cartuchos de diversos calibres.

El 19 de octubre, los elementos de la Sedena incautaron una aeronave Piper 31 incinerada, y 11 de noviembre una aeronave Cessna 210; así como 400 paquetes con 408.62 kilogramos de cocaína, mientras que el 15 de diciembre una aeronave King Air 90 y el 19 de diciembre también una aeronave King Air 90 incinerada.

La primera intercepción del 2020 ocurrió el 26 de enero cuando elementos de la Fuerza Aérea Mexicana interceptaron una aeronave King Air 200, y en tierra dos camionetas; tres armas largas y 20 paquetes con 741 kilogramos de cocaína.

El 8 de marzo se incautó un vehículo Mini Cooper placas USH-562-F; así como 308,000 Quezales; y se logró la detención de dos personas.

El 19 de marzo del año pasado se incautó una aeronave King Air 200 incinerada con 29.42 kilogramos de cocaína y 11 bidones de combustible.

El 23 de abril fue asegurado un avión King Air 90 junto con las cuatro personas que viajaban a bordo. El 27 de mayo, los elementos de la Sedena decomisaron un avión King Air 200 y el 16 de junio una aeronave Hawker 700, mientras que el 1 de julio los elementos del Ejército lograron hacer descender una aeronave GLF-2 que fue incinerada tras el aterrizaje.

El 5 de julio se incautó una aeronave Hawker; 600 kilogramos de cocaína y tres vehículos en tierra, mientras que el 29 de agosto una aeronave Falcón 200, además de 1356.74 kilogramos de cocaína, y la detención de dos personas.

El 5 de octubre, la Sedena logró hacer aterrizar una aeronave Hawker 700 fue incinerada al descender. Ese mismo día se hizo lo mismo con una aeronave C-206 con 408 kilogramos de cocaína a bordo, así como un arma, un cargador, ocho cartuchos.

El 17 de octubre se localizó King Air 90 incinerado; y finalmente el 26 de octubre personal perteneciente a la 34 Zona Militar aseguró una aeronave tipo Hawker con 1,597.36 kilogramos de cocaína a bordo; en el sitio de aterrizaje fue detenida una persona.

jorge.monroy@eleconomista.mx

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