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Roma Sur Proyectos Curatoriales: la apuesta de Jovian que se suma a Zona Maco

Gabriela Gorab | Entre quimeras y palabras
“Creo que haber sido galerista antes que artista me enseñó algo muy importante: a mirar”, Jovian
De esta conversación con Jovian me costó elegir una sola frase. Había varias que podían funcionar como punto de partida, pero decidí quedarme con la que contiene una palabra que atesoro particularmente: mirar. Porque mirar, cuando hablamos de arte, no es únicamente ver. Es detenerse, aprender a distinguir, cuestionar lo que tenemos enfrente y, algunas veces, también saber cuándo es momento de cambiar de lugar.
Eso último es precisamente lo que hizo Jovian.
Después de más de dos décadas de actividad galerística en Puerto Vallarta, decidió cerrar Jovian Fine Art y trasladar su experiencia a Ciudad de México bajo una estructura distinta: Roma Sur Proyectos Curatoriales, un espacio independiente concebido para desarrollar exposiciones, colaboraciones y proyectos que generen nuevos diálogos entre artistas y públicos.
No se trata, sin embargo, de borrar lo anterior. Jovian llega a este nuevo capítulo con una trayectoria que se ha construido desde ambos lados de la ecuación. Es artista visual, galerista y gestor cultural; su relación con el arte comenzó desde la gestión y la promoción, mientras que durante más de veinte años desarrolló paralelamente su propia práctica artística. De formación principalmente autodidacta, su trabajo transita entre pintura, escultura y creación de objetos.
Quizá por eso resulta especialmente interesante la decisión de retirar de su nuevo proyecto dos palabras que antes parecían definirlo: su propio nombre y la palabra galería.

Foto: Especial.
“Quitar mi nombre fue completamente deliberado”, me contó. Y lo mismo ocurrió con la palabra galería. No porque reniegue del mercado —después de veinte años conoce bien su importancia para la continuidad del trabajo de los artistas—, sino porque busca que la necesidad comercial no determine por completo la programación.
Ahí está, para mí, uno de los puntos más interesantes de nuestra conversación:
¿qué puede ser hoy una galería cuando decide dejar de llamarse galería?
Roma Sur Proyectos Curatoriales propone una posible respuesta. Jovian no plantea abandonar la venta ni romper con el coleccionismo, sino invertir el orden de las decisiones:
“Quiero que primero esté el proyecto y después encontremos la estructura necesaria para hacerlo posible”.
Esa libertad permite que el espacio pueda albergar una individual, una colectiva, una colaboración o dos investigaciones que convivan sin necesidad de construir artificialmente un discurso que las una.
También permite cuestionar una dinámica frecuente del mercado: cuando un lenguaje funciona, existe la tentación —y a veces la presión— de repetirlo.
“A veces el mercado termina pidiéndole al artista que repita aquello por lo que ya es reconocido y eso puede convertirse en una zona demasiado cómoda”, dice Jovian.
Su segunda muestra en Ciudad de México funciona precisamente desde esa lógica. Actualmente conviven dos proyectos independientes. Por un lado, La Membrana, colaboración entre Kevin Artavia y Jovian, construida a partir de una regla sencilla pero arriesgada: Jovian iniciaba cada pintura y se detenía aproximadamente a la mitad; Artavia recibía entonces la pieza con libertad para resolver el otro cincuenta por ciento desde su propio lenguaje.
Por otro, Gráfica del Cuerpo, de Lucía Maya, presenta una investigación iniciada en 2008 a partir del escaneo de su propio cuerpo. A través de registros realizados durante años y posteriormente intervenidos, el cuerpo aparece como archivo, autorretrato y territorio de transformación atravesado por la tecnología.
No hay necesidad de obligar a ambos proyectos a parecerse. Esa diferencia, de hecho, forma parte de la declaración del espacio:
“No me interesa reunir artistas solamente porque sus obras se vean bien juntas. Me interesa que cada proyecto tenga algo que decir y una razón para estar en el espacio”.
El momento para observar este modelo resulta oportuno. El próximo sábado 22 de agosto se realizará la segunda edición de Circuitos Zona Maco en Roma-Condesa, con una programación que reúne galerías, estudios y proyectos culturales mediante exposiciones, recorridos, inauguraciones y talleres.
Roma Sur Proyectos Curatoriales se suma así a una jornada que permite observar algo que va más allá de un solo espacio: la manera en que una ciudad construye sus circuitos culturales no únicamente a través de sus grandes instituciones o galerías consolidadas, sino mediante la convivencia entre proyectos de escalas, historias y modelos diferentes.

Foto: Especial.
Y aquí conviene hacer una distinción. Roma Sur es nuevo; Jovian no.
“El espacio acaba de abrir pero nosotros no acabamos de llegar al mundo del arte”, dice. La frase resume una posición particular: comenzar otra vez sin comenzar desde cero.
Tal vez por eso vuelvo a aquella primera palabra: mirar.
Porque después de veinte años mirar también puede significar reconocer cuándo una fórmula cumplió su ciclo. Mirar hacia una ciudad distinta, hacia otros artistas y/o creadores y otros públicos. Incluso mirar el mercado que uno conoce perfectamente y preguntarse si existe otra manera de relacionarse con él.
Jovian cambió Puerto Vallarta por Ciudad de México y su nombre propio por el de un proyecto. Pero quizá el desplazamiento más interesante no sea geográfico ni nominal. Está en intentar pasar de una estructura donde el espacio determina buena parte de lo que sucede dentro de él, a otra donde cada proyecto pueda exigir su propia forma.
Y en una ciudad tan compleja como CDMX quizá la verdadera apuesta no sea conseguir que más personas vean. Sino lograr que todavía quieran mirar.
Más de Jovian
Jovian (CDMX, 1965) es artista visual, galerista y gestor cultural, con más de dos décadas de experiencia en la promoción artística y el desarrollo de su propia obra. De formación principalmente autodidacta, trabaja entre la pintura, la escultura y la creación de objetos, abordando temas como la identidad, las relaciones humanas y problemáticas de la sociedad contemporánea.
Ha presentado su trabajo en espacios como el Museo Metropolitano de Monterrey, el Museo Fernando García Ponce–MACAY, Museo Caja Real de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y el Museo del Barro de Metepec; su obra pertenece también a colecciones públicas y privadas.
Tras más de veinte años de actividad galerística en Puerto Vallarta, actualmente dirige Roma Sur Proyectos Curatoriales, espacio independiente en Ciudad de México dedicado a exposiciones, colaboraciones y proyectos curatoriales.

