Lectura 5:00 min
México, el plan secreto
México está bajo presión. Su principal socio comercial, lo mantiene bajo amenaza.
Estados Unidos amaga con aplicar a México aranceles del 25%, sino combate al narcotráfico y no contiene el flujo migratorio propio y de muchos otros orígenes, que cruzan el territorio nacional.
A pesar de que México, Estados Unidos y Canadá mantienen un acuerdo comercial desde hace 31 años, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a violarlo, si desde su punto de vista, México y Canadá no hacen mayores esfuerzos por combatir al crimen y la migración. En otras palabras, EU está chantajeando a México y Canadá. Es decir, los amaga con dispararles tremendos obuses arancelarios, para forzarlos a que actúen, en función de su interés, y hagan lo que les pide.
Hasta ahora es una amenaza verbal. Es la amenaza de uno de los hombres política y económicamente más poderosos del mundo. Y la ha hecho pública, luego de meses de frecuentes e intensos maltratos, verbales también, en contra de México. También de Canadá.
Ha mantenido el dedo en el gatillo de su poderosa arma arancelaria y aplica, con la habilidad de un experimentado negociador, el suspenso.
Del anuncio inicial de que aplicaría los aranceles en contra de México y Canadá desde el primer día de su gobierno, el 20 de enero, que finalmente incumplió, pasó a una nueva fecha, el primero de febrero. Lo más probable es que pase el primero de febrero, y tampoco cumpla con su advertencia.
El plazo se extenderá al primero de abril. Para esa fecha ya estará lista la información que solicitó a su equipo, para determinar cómo, en dónde y de qué tamaño serán los aranceles.
Hasta ahora lo único que parece inexorable, es que México y Canadá, tanto como otros países del mundo, serán objeto del arrebato recaudatorio con el que llegó a su segundo mandato Donald Trump. El gobierno de México se declara preparado para lo que pueda ocurrir éste próximo fin de semana. Cuando llegue el primero de febrero.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard no descarta que el gobierno de EU impondrá aranceles a México. Aseguró que no habrá sorpresas y que México no responderá de manera intempestiva. En los hechos el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya ha comenzado a colaborar con el gobierno de Trump.
Ha dado fuertes golpes a la delincuencia. Y también está recibiendo, sin aspavientos, a los connacionales y extranjeros. Bajo el argumento de una política humanitaria, está aceptando la política de EU de Quédate en México.
Por eso Trump dice que con México está lidiando bien. Todos los días se escribe un capítulo de presión y suspenso en contra de México. La advertencia ya no impresiona al mercado cambiario, que se ha mantenido prácticamente inamovible. Las cosas cambiarán cuando estalle el primer obús arancelario. En EU también están midiendo las consecuencias inflacionarias en ese país. Lo que están analizando es cómo cumplir la palabra presidencial, sin generar demasiados impactos internos.
El flamante secretario de Comercio de EU –sujeto todavía a la aprobación del Senado–, Howard Lutnick ayer (29 de enero) dio nuevas luces sobre el tema.
Dijo que México y Canadá librarán los aranceles, de momento, si enfrentan la migración y el narcotráfico.
Pero también reveló que México y Canadá sí pueden ser sujetos de aranceles, una vez que concluyan los análisis que ordenó hacer el gobierno norteamericano sobre política comercial, lo que podrá saberse hasta marzo o abril.
Lutnick que la administración Trump tiene “dos modelos” de política arancelaria: una de “corto plazo” enfocada en lograr que México y Canadá —los vecinos y los dos socios comerciales más importantes de Estados Unidos— acepten compromisos para proteger las fronteras de tráfico de fentanilo y de la migración ilegal.
El nuevo funcionario reconoció que no son “aranceles per sé”, sino que se trata de negociar cooperación en materia de seguridad y migración a cambio de evitar sanciones comerciales.
El otro, es un “modelo de aranceles ordinarios” que prevé la imposición de gravámenes a las importaciones de bienes procedentes del exterior y que sí pudieran aplicase a México y Canadá.
Un día antes (28 de enero) la vocera de la Casa Blanca informó que el gobierno de Trump seguía firme en dar a conocer un anuncio sobre aranceles el próximo 1 de febrero, una disposición que podía incluir a México y Canadá.
En México, Sheinbaum ha mantenido una actitud tranquila y hasta despreocupada. Asegura que su gobierno tiene un Plan del cuál no se conocen los detalles públicamente.
Es un plan secreto. Ebrard asegura que no puede revelarlo, pero que tienen todas las respuestas posibles, frente a cualquier escenario.
Veremos qué ocurre. Las fechas y los plazos son inminentes. Ojalá que México logre lo mejor, frente a una presión muy poderosa y complicada. Al tiempo.