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Opinión

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¿A quién le confía los números de su empresa?

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Colegio de la Contaduría Pública de México | Debe contar-se

Rosalía Ortega López

En una empresa, pocas decisiones importantes ocurren lejos de los números. Invertir, contratar, financiarse, fijar precios, cumplir obligaciones fiscales e incluso tomar una decisión tan relevante como cerrar requieren información confiable y alguien capaz de interpretarla. Por eso vale la pena preguntarnos: ¿qué diferencia existe entre contratar a un contador, a un contador colegiado y a un contador certificado?

De acuerdo con Data México, durante el primer trimestre de 2026 alrededor de 470 mil personas trabajaban como contadores y auditores. En un universo profesional de ese tamaño, para las empresas no siempre es sencillo identificar qué elementos permiten distinguir la preparación y actualización de un profesionista.

El título universitario y la cédula son el punto de partida. La colegiación representa una decisión posterior y voluntaria: pertenecer activamente a una comunidad profesional, sujetarse a principios éticos, mantenerse actualizado y participar en espacios en los que se comparte y genera conocimiento, porque colegiarse no es solamente obtener una credencial. Es entender que el ejercicio profesional no termina el día en que se obtiene un título.

La certificación agrega otro elemento diferenciador ya que para obtener la Certificación Profesional como Contador (C.P.C.) se requiere acreditar experiencia y aprobar el Examen Uniforme de Certificación; posteriormente, su refrendo está vinculado al cumplimiento anual de la Norma de Desarrollo Profesional Continuo. No es un reconocimiento que se obtiene una vez y se conserva indefinidamente: exige demostrar que el conocimiento sigue vigente y que, con el paso del tiempo, los contadores certificados han sido capaces de mantenerse al día en la materia de su especialización.

¿Por qué debería importarle esto a una empresa?

Porque el entorno de negocios cambia a una velocidad extraordinaria. Las disposiciones fiscales se modifican constantemente y, al mismo tiempo, la tecnología transforma la manera en que trabajamos. Además, hoy tenemos a la inteligencia artificial incorporándose a muchas tareas profesionales y hay nuevos riesgos que las empresas deben aprender a identificar y administrar.

Quienes llevamos años ejerciendo esta profesión sabemos que nuestro verdadero valor no está solo en registrar correctamente una operación o llenar un formulario, está también en entender lo que los números dicen sobre un negocio, advertir riesgos, hacer preguntas incómodas y ayudar a convertir la información financiera en mejores decisiones.

Tener entre las filas de una empresa a un contador colegiado y certificado tampoco significa que nunca se equivocará. Ninguna certificación puede prometer eso. Lo que sí ofrece es evidencia adicional de que ese profesional decidió, de forma voluntaria y para su crecimiento profesional, someter sus conocimientos a evaluación, mantenerlos actualizados y ejercer dentro de un marco de responsabilidad ética. La confianza empresarial también debe construirse sobre elementos verificables de preparación, actualización y compromiso profesional.

Desde el Colegio de la Contaduría Pública de México sabemos que esta conversación interesa a empresarios, consejos de administración y responsables de contratar talento financiero. Al seleccionar a quien tendrá acceso a información sensible, interpretará obligaciones y acompañará decisiones patrimoniales, el criterio no debería limitarse al costo de contratación.

Preguntar si ese profesional de la contaduría está colegiado, si está certificado y cómo mantiene actualizados sus conocimientos es una práctica sencilla que puede decir mucho sobre la persona a quien confiamos una parte fundamental del negocio.

La contaduría dejó hace mucho de dedicarse solamente a registrar el pasado. Hoy participa en las decisiones que construyen el futuro de las organizaciones.

Por eso, la próxima vez que una empresa contrate a un contador, vale la pena hacer dos preguntas adicionales: ¿está colegiado?, ¿está certificado?

Las respuestas no lo dicen todo sobre un profesional, pero sí dicen mucho sobre el compromiso que ha decidido asumir con su profesión.

* M.P.M., M.A., L.C.P.C. y F. Rosalía Ortega López es presidenta del Colegio de la Contaduría Pública de México

Contacto: [email protected]

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