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Banxico, aprovechando el espacio

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La semana pasada concluíamos que el Banco de México por ahora tiene margen para mantener estable la tasa de referencia en 6.5%, con todo y la nueva postura restrictiva de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
En este momento, la condición de debilidad de nuestra economía y las condiciones financieras permitirán a la Junta de Gobierno conservar su postura.
La pregunta lógica es ¿cuánto puede aguantar este aislamiento? La diferencia de la tasa de interés de referencia entre México y Estados Unidos hasta el día de hoy es 2.50% (250 puntos base), un nivel muy bajo.
Los participantes en los mercados globales descuentan que la Fed aumentará la tasa de fondos federales una vez más en este año y dos veces más en el 2027. De suceder tal movimiento estaríamos hablando de una reducción del diferencial al mínimo histórico de 200 puntos base, lo cual podría crear una situación más complicada para el Banco de México si desea sostener su actual postura.
La reducción del diferencial en la magnitud que se plantea podría tener una influencia directa en el tipo de cambio, la tasa de interés en pesos será relativamente menos atractiva y ello podría quitar incentivos a las posiciones de cartera de extranjeros en la deuda en pesos, eso podría presionar a las tasas de mediano y largo plazo y al mismo tiempo generar un movimiento de alza en el tipo de cambio.
Curiosamente hay una divergencia interesante entre lo que los analistas económicos esperan y lo que descuentan los participantes en el mercado de deuda local.
En la encuesta entre mesas de dinero y analistas privados que realiza un banco local, publicada el día de ayer, la mediana de estimaciones de la tasa de fondeo bancario permanece en 6.50% al cierre de este año y también al cierre del 2027; solo 6 de los 36 participantes estiman una tasa de interés de referencia mayor durante el próximo año.
Es interesante, ya que las estimaciones de inflación para el cierre de 2026, para los próximos 12 meses y para el cierre del 2027 convergen hacia niveles cercanos al 4 por ciento.
En el último dato reportado (mañana se publica la inflación de la primera quincena de septiembre), a la inflación registrada es 3.26 por ciento.
Por su parte, las cotizaciones de futuros de la tasa interbancaria TIIE anticipan de manera implícita que la tasa de corto plazo sería de 7.5%, un punto porcentual mayor en los próximos doce meses y al cierre del 2027.
Para plazos mayores las tasas implícitas son 8.25% en 2028 y 8.5% para 2029 y 2030.
Me parece que podemos mantener la tranquilidad por ahora. Banxico va a mantener la tasa en 6.5% en lo que resta de este año y tal vez al inicio del próximo; aunque deberá advertir de que las condiciones en el exterior han cambiado y la facilidad de sostener las tasas en el mismo nivel es menor.
Asimismo, el tipo de cambio podría tener un recorrido tenue hacia niveles cercanos a los 17.5 pesos por billete verde.
Probablemente las estimaciones de los participantes en el mercado pudieran ser exageradas.
No obstante, hay que reconocer que la carga de riesgo se está haciendo grande si las estimaciones implícitas en los mercados de deuda se cumplen.
Una Fed más agresiva de lo que se espera, un movimiento de fortaleza del dólar, una postura negativa de las calificadoras con relación a nuestra situación fiscal, un nuevo estancamiento en el crecimiento, una postura más rígida de Estados Unidos en la negociación comercial, etc. son elementos que pueden generar presión y obligar a Banxico a tener una postura mas conservadora.
No parece un momento para hacer una apuesta en tasas de interés de largo plazo.
*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.