Hoy, la conectividad se ha constituido como una suerte de vacuna para la continuidad de la actividad económica, social, cultural, transaccional y por supuesto, educativa de la población mundial. Cada nuevo día transcurrido en este segundo año pandémico reconfirma la esencialidad de contar con dispositivos y servicios digitales entre individuos, hogares, empresas, instituciones y organismos gubernamentales.

En días recientes, el ITAM junto con The Competitive Intelligence Unit (The CIU) presentaron el estudio titulado “Promoviendo la Adopción de Smartphones en México: Incentivos para una Actividad Esencial” (bit.ly/2TQPml5), que emite recomendaciones basadas en experiencias internacionales para impulsar la adopción generalizada de smartphones, como eslabón esencial para dicha conectividad, sobre todo para incentivar la migración a dispositivos con capacidades superiores.

Brecha en la adopción de smartphones. En México aún 7.7% de la población con una línea móvil carece de un teléfono inteligente. Si bien en los últimos años se ha acelerado y masificado el acceso a estos dispositivos, aún no es generalizado y persiste una disparidad entre niveles socioeconómicos (NSE).

Mientras que en el grupo (A/B) todos (100%) disponen de un Smartphone, en los estratos más bajos (D/E), su adopción asciende a 91.4% del total de usuarios de servicios móviles. Ahí es menester incidir con mecanismos de política pública que faculten extender sus beneficios a toda la población.

Inequidad de ingresos y gasto en smartphones. Precisamente, la marcada disparidad de ingresos en México representa una barrera significativa para la adopción generalizada de los Smartphones. El estudio apunta que, en promedio, los hogares destinan 7.2% de sus ingresos a la adquisición de smartphones, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2020, INEGI). No obstante, al segmentar por decil de ingresos, la proporción de gasto erogado es 3 veces superior en el primero (más pobre: 13.5%) que en el caso del último (más rico: 4.4%).

Política fiscal integral. Para aliviar esta carga económica para los hogares económicamente vulnerables y garantizar el derecho a la conectividad, en línea con el mandato constitucional, el ITAM y The CIU proponen tres medidas de política fiscal que aproximarán a un escenario de universalidad en el acceso a los Smartphones e incentivarán a la migración a equipos con capacidades tecnológicas superiores.

A saber: la eliminación del IVA en dispositivos inteligentes (como en el caso de Colombia en 2017 y Ecuador en 2019) y del IEPS en la prestación de servicios educativos a través de redes de telecomunicaciones.

También, otorgar subsidios terminales a hogares en los primeros tres deciles de ingreso, especialmente a estudiantes para que puedan continuar con sus estudios de manera remota y así evitar la deserción académica, en línea con la experiencia de Colombia (2016) y Costa Rica (2020).

Finalmente, la preferencia por mecanismos de financiamiento en la adquisición de dispositivos inteligentes para 31% de la población y el bajo acceso a servicios financieros, sugieren que los préstamos gubernamentales pueden ser la vía para impulsar el acceso a estos, como en el caso de Argentina.

La implementación efectiva de estos mecanismos basada en experiencias internacionales exitosas busca contribuir a la discusión del Paquete Económico 2022. Esta circunstancia abre una ventana de oportunidad para avanzar en el desarrollo de una auténtica política fiscal integral para la conectividad, con dispositivos de elevadas capacidades, hoy que nos resultan más importantes que siempre.

@ernestopiedras

Ernesto Piedras

Director General de The Competitive Intelligence Unit

Inteligencia Competitiva

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