Entre el odio y el cinismo hay unas elecciones de por medio. Estamos por conocer la peor versión de Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos aplaude al Tribunal Supremo por haber impedido el desmantelamiento del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) ordenado por Donald Trump.

No hay lógica en el párrafo anterior: el presidente aplaude decisión de los jueces por no haberle hecho caso a Donald Trump.

Pew Research Center traduce los reflejos cínicos del presidente estadounidense. El 91% de los demócratas y el 54% de los republicanos están a favor de otorgarles el estatus legal a los inmigrantes que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños (dreamers). La encuesta la pubicó el 17 de junio, y hace tres semanas el Tribunal Supremo notificó a la Casa Blanca que la petición de Trump es anticonstitucional.

Conclusión: representa una mala noticia para las aspiraciones electorales de Donald Trump que el 74% de los estadounidenses estén de acuerdo en otorgarles el estatus legal de los dreamers .

Los latinos representan el 54% de los votantes inmigrantes que podrán votar en el estado de Florida en las elecciones presidenciales de noviembre. Texas presentan números similares: el 52% del padrón está compuesto por latinos. En este estado el 40% de los inmigrantes que podrán votar son mexicanos (736,000 personas).

La estrategia electoral de Trump de hace cuatro años no le alcanza para ganar las elecciones del 2020.

El viernes viajó a Florida para avisar que promoverá “una amplia reforma migratoria” para los dreamers.

El presidente de Goya Foods, la empresa de alimentos hispana más importante en Estados Unidos, Robert Unanue, le aplaudió a Trump su decisión y dijo sentirse “realmente bendecido” por tenerlo como líder. Palabras que fueron criticadas por el chef y empresario español José Andrés, y los congresistas Alexandria Ocasio-Cortez y Julián Castro.

“Seamos claros, Goya Foods. El presidente Trump ha dejado con hambre a latinos y muchos estadounidenses. Ha enjaulado a niños latinos. Se ha olvidado de la comunidad durante la pandemia. Ha llamado violadores a los mexicanos. ¿Hemos sido bendecidos? Yo creo que los latinos hemos sido maltratados”.

“Los estadounidenses deberían pensarlo dos veces antes de comprar sus productos. #Goyaway”, escribió Julián Castro, exsecretario de Vivienda de Barack Obama.

Trump “ama” a los latinos, pero ama más al muro. Desde Miami criticó a México porque tiene “graves problemas” sanitarios por el nuevo coronavirus. “Somos muy afortunados porque el muro se está construyendo, sino estaríamos inundados” del virus.

Trump ha devaluado la política exterior de su país a niveles que no se observaban desde hace 100 años; también está desmantelando el soft power, uno de los activos más valorados en el mundo.

La semana pasada, Trump anunció que los estudiantes extranjeros cuyas universidades no ofrezcan clases presenciales deberían irse del país de inmediato, so pena de ser deportados.

“Tener estudiantes extranjeros en los campus de Estados Unidos es una gran forma de convertir a los no americanos en proamericanos”, indica Richard Haass, presidente del centro de estudios internacionales Council on Foreign Relations (La Vanguardia, 12 de julio). “Es una gran manera  de introducirlos a nuestros ideales y convencerlos de que se los lleven con ellos a casa. Parece que lo que ahora intentamos es que se alejen de nosotros y nos den la espalda”, comenta Haass.

Bertolt Brecht escribió: “Cuando la hipocresía es de muy mala calidad, es la hora de decir la verdad”. Trump, no lo hará. Al menos no antes de las elecciones.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.