El pasado año tuvo momentos dramáticos en cuanto al comportamiento de la tasa de interés en Estados Unidos, así como en México -y en general en el mundo-, cuyos niveles de tasa dependen de los niveles de la curva gubernamental americana.

Como hemos comentado en esta columna, la Reserva Federal estadounidense (Fed) tiene que cesar en algún momento de proveer liquidez al mercado. Este momento ( tapering) iniciaría cuando ciertos indicadores, sobre todo el índice de desempleo, llegaran a valores tales que se pudiera afirmar que la economía americana estaba ya recuperada o en pos de lograrlo.

Sin embargo, en mayo -ante la sola perspectiva de que esto pudiera ocurrir en el corto plazo- el mercado entró en pánico y las tasas subieron en forma brutal. Para dar una idea de lo que ocurrió, los fondos de pensión en México cayeron más de 10%, como los del resto del mundo. Además, el bono del Tesoro a 10 años dio un rendimiento negativo de 2.1% en el año. Esto motivó retiros gigantescos de renta fija. Por ejemplo, del famoso Total Return Fund de Pimco salieron 41,100 millones de dólares. En contraste, el mercado accionario produjo un alto rendimiento.

Al no implementarse el tapering renació la calma. El mercado -ante el nombramiento de Janet Yellen como presidenta de la Reserva Federal a partir de este año- pensó que ya no habría tapering en el 2013.

Sorpresivamente, a fines del 2013 el banco central de Estados Unidos bajó el monto que inyecta mensualmente al mercado americano, de 85,000 millones de dólares a 75,000 millones de dólares, iniciando de esa forma el tapering. Esta decisión se basó en un buen desempeño del mercado laboral y de la poca afectación causada en la economía por el cierre temporal del gobierno. El mercado no tuvo reacción al principio, pero a fines de diciembre las tasas empezaron a subir: el bono del Tesoro a 10 años pasó de 3 por ciento.

CUESTIONAMIENTOS

Ahora bien, todo lo anterior plantea varias preguntas:

1) Es claro que la inflación es baja por lo que la Fed no siente que las tasas a largo plazo deben subir demasiado al menos por este año. Las tasas a corto plazo se mantienen bajas y la Fed ha comentado que mantendrá muy baja su tasa de descuento. Si las tasas de largo plazo y aún de corto plazo suben demasiado, ésta podría realizar un tapering más lento.

2) Esto nos lleva a una pregunta clave. ¿A qué ritmo va a realizarse el tapering? ¿Cómo lo tomará el mercado? ¿Qué indicadores tomará en cuenta Yellen y cómo manejarán las expectativas?

3) Se ha argumentado que el desempleo es más bajo debido a que muchísimas personas ya no buscan empleo y han abandonado el mercado laboral. Si esto es cierto podrían presentarse ciertas constricciones en la oferta laboral, si es que la economía realmente se encuentra de salida de la crisis. Este hecho podría a su vez frenar el crecimiento. ¿Es cierto?

4) Una disminución pronunciada de la economía china provocaría problemas, al igual que una recaída europea. Hay división respecto a China.

5) Con todo 2014 presenta un panorama desalentador para inversionistas en bonos, ya que la tendencia de las tasas apunta a su crecimiento. Se podría pensar que el mercado accionario es el lugar para invertir, pero ya en estos momentos se ve caro y si crece más puede haber el riesgo de una burbuja que explote.

PERSPECTIVAS

El panorama para el inversionista es difícil. En México, las tasas subirán si las estadounidenses suben. El mercado accionario no creció en 2013, pero su valuación parece justa. Dado el programa de reformas y cuasi-reformas, México muestra buen cartel en el exterior.

Habrá que ver si una cantidad de flujos significativos entra al país. Dada la estabilidad del peso, es probable que esto ocurra. Su efecto sobre las tasas es una incógnita, pero podría moderar su subida aunque la tasa americana si se eleve significativamente.

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