El martes pasado terminé la serie de tres artículos en los cuales expliqué cómo hoy, en México, todos tenemos acceso a invertir en instrumentos de deuda gubernamentales, en todo el mercado de capitales (inclusive acciones y ETFs extranjeros que están listados en México) y a instrumentos alternativos como criptomonedas, a partir de tan sólo 100 pesos. El acceso a las inversiones se ha democratizado.

A raíz de ellos he recibido una buena cantidad de correos de lectores que buscan más información. Todos quieren invertir, pero no saben cómo hacerlo, dónde hacerlo o en qué productos. Les agradezco por haberme inspirado esta nueva serie de columnas donde trataré de darles respuesta. 

Antes de buscar dónde invertir o incluso pensar en instrumentos específicos, tienes que empezar por diseñar una estrategia. Tienes que saber qué vas a hacer, ya luego buscas a los intermediarios financieros que vas a usar, para poder implementar tu estrategia. Esto significa que primero tienes que definir, construir un portafolio de inversión que tenga las siguientes características: 

1. Se consistente con tu objetivo y horizonte de inversión. Como he dicho muchas veces: no es lo mismo invertir dinero que vas a ocupar en el corto plazo (por ejemplo, para irte de vacaciones con tus amigos el año próximo) que hacerlo para construir un patrimonio para tu retiro (no lo vas a usar en 20, 30 o 40 años).

En el primer caso (viaje el próximo año) tienes que buscar instrumentos estables, con poca volatilidad, que sean consistentes con el plazo (menores a un año). No tendría sentido, por ejemplo, invertir ese dinero en un negocio, que seguramente no te dará los retornos esperados en un plazo tan corto.

Dado tu horizonte de inversión, tus opciones se reducen a buscar instrumentos que te paguen una tasa fija, en pesos y que venzan en menos de un año. En eso te tienes que enfocar.

En el segundo caso (crear patrimonio a largo plazo) puedes hacer muchas más cosas. Puedes invertir en buenas empresas globales como Apple o Amazon (u otras menos famosas pero que están creando tecnologías que transforman vidas). En un plazo largo, eso seguramente te dará mayores rendimientos que los instrumentos que pagan una tasa fija que apenas supera a la inflación. Puedes incorporar bienes raíces en tu portafolio y otros instrumentos en una combinación que sea adecuada para ti. Lo que me lleva al siguiente punto:  

2. Tome en cuenta tu tolerancia al riesgo. Todos los instrumentos que se cotizan en los mercados financieros (incluyendo instrumentos que se consideran “seguros” como el oro o los bienes raíces) tienen variaciones significativas en sus precios. Suben y bajan todo el tiempo, a veces por periodos prolongados. Esto es una realidad y significa que no importa en qué inviertas, el valor de tu portafolio va a cambiar cada segundo. 

Hay gente que se asusta si esta variación es muy grande y de repente, en una crisis global, el valor de sus inversiones baja 30 por ciento. Hay personas a las que esto les tiene sin cuidado y de hecho, cuando eso pasa, lo ven como una oportunidad de comprar más barato.

La buena noticia es que hay instrumentos más estables que otros. También hay algunos que responden mejor a las épocas de recesión, pero se desempeñan mal en épocas de expansión económica. La idea es entonces combinarlos a través de la diversificación, lo cual te permite controlar el riesgo de tu portafolio. 

Esto es clave. Muchas personas buscan invertir “a lo seguro”, pero como ya explicamos, dado que los instrumentos cotizan todo el tiempo en los mercados financieros, siempre habrá volatilidad. Nada es fijo (incluso los instrumentos que pagan una tasa fija tienen variabilidad en sus cotizaciones). La buena noticia es que el riesgo siempre se puede conocer y controlar. 

No te pierdas las siguientes columnas. Hablaremos específicamente sobre cómo construir ese portafolio. 

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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