A fines de julio, Mario Draghi señaló que el Banco Central Europeo (BCE) estaba dispuesto a hacer todo lo que fuese necesario para preservar el euro [dentro de su mandato], en alusión a un agresivo programa de bonos españoles e italianos.

Con su intervención verbal, las tasas de interés han caído y el euro se ha apreciado. Pero llegó la hora de la verdad y hoy, más que nunca, surgen dudas.

El consenso de mercado espera el anuncio de un programa de compra de bonos (con duración en torno a 3 años), que sería acompañado de un programa de esterilización. Incluso algunos analistas prevén un recorte de 25pbs en la tasa de interés. La credibilidad del BCE está en juego, el activo más importante de una autoridad monetaria independiente.

Una de las grandes interrogantes es cómo se vería afectado un eventual programa de compra de bonos si es que la Corte Constitucional alemana rechaza la participación en el fondo ESM, como vehículo para rescates financieros.

Las noticias macroeconómicas en Estados Unidos tuvieron un carácter positivo, la cifra del segundo trimestre de productividad fue corregida al alza desde 1.6% a 2.2%, superando el 1.8% esperado por los analistas y anotando su alza más importante desde el cuarto trimestre del 2010. Además, los costos laborales terminaron subiendo 1.5%, levemente por sobre el 1.4% preliminar.

En la Zona Euro el PMI de servicios fue revisado a la baja desde 46.6 a 46.3 pts. en agosto, principalmente afectado por la caída que vimos en el indicador de Francia que cayó desde 50.2 a 49.2 pts., pasando a terreno contractivo (bajo 50 pts.).

Por otra lado, las ventas minoristas de la Zona Euro registraron una caída mensual de 0.2%, en línea con las expectativas.

Se publicó en Chile el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMACEC), el que creció anualmente 5.3%, por debajo del 5.7% esperado. Como ha sido costumbre durante el año, el sector servicios, comercio y generación eléctrica siguen impulsando al índice.

En tanto, en Brasil se publicó la inflación IPCA, la que terminó creciendo mensualmente 0.4%, tal como se esperaba. Con lo que la inflación en 12 meses se ubicó en 5.24 por ciento.

La cautela predominó en los mercados a la espera de la reunión del BCE, lo que hizo que los principales índices bursátiles en Estados Unidos cerraran mixtos y con leves variaciones, el S&P 500 cayó 0.1% y el Nasdaq bajó 0.2%. Por otra parte, el Dow Jones avanzó 0.1 por ciento.

América Latina finalizó con resultados dispares, por un lado, el Bovespa brasilero subió 1.1%, el Merval argentino aumentó 0.3% y el IPC mexicano rentó 0.1%. El IPSA chileno tropezó 0.4%, el Colcap colombiano bajó 0.2% y el IGBVL peruano perdió 0.1 por ciento.

Al igual que el resto de los mercados, las acciones europeas no registraron una tendencia clara, las alzas estuvieron a cargo del Cac de París, el Dax alemán y el Ibex de Madrid, que avanzaron 0.2%, 0.5% y 0.1%, respectivamente. Mientras que las caídas vinieron por parte del FTSE de Londres y la bolsa de Milán, que bajaron 0.3% y 0.6%, respectivamente.

Asia terminó a la baja, liderado por el Kospi coreano, que tropezó 1.7%, le siguió de cerca el Nikkei de Tokio, que cayó 1.1%. Shanghai cedió 0.3% y el Sensex indio disminuyó 0.7 por ciento.

* Frase del filósofo francés Blaise Pascal (1623-1662).