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Opinión

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Sala Uno, un caso para la próxima reforma de salud

Entre los galardonados con el Premio Nacional del Emprendedor 2014, entregado por el presidente Enrique Peña Nieto, estuvo una empresa que es un caso de éxito de impacto social y que bien puede tomarse como ejemplo de conjunción de esfuerzos si se abre una puerta transparente a la participación privada en la próxima reforma de salud, por ingresar al Congreso posiblemente en septiembre próximo.

Constituida hace dos años y medio por los jóvenes ingenieros industriales Carlos Orellana y Javier Okhuysen, Sala Uno ha logrado un crecimiento muy rápido ofreciendo cirugías de cataratas y otros servicios de atención médica visual. En 30 meses de operación ha roto paradigmas integrando alianzas con fundaciones, con el gobierno y con empresas privadas para eliminar cataratas y cambiarle la vida a más de 7,000 personas que ya no veían.

Sala Uno ha tenido un impacto amplio en la población de escasos recursos, debido a que desde un inicio tuvo el apoyo de las fundaciones Cinépolis, Telmex y Fundación Río Arronte.

Adicionalmente, ha penetrado en otros segmentos al aliarse con empresas como Walmart, a través de su cadena de ópticas, y Farmacias Similares, que canalizan a pacientes con necesidad de atención médica visual.

Javier Okhuysen considera que para cumplir su misión como empresa, que es eliminar la ceguera innecesaria la reversible y la prevenible , hay mucho por hacer no sólo en el ámbito privado, sino en el ámbito gubernamental. Lo más importante, indica, es conjuntar esfuerzos para evitar que por falta de atención oportuna los problemas visuales de la gente se conviertan en casos complicados mucho más costosos.

En principio, su objetivo es superar el rezago que hay en cataratas. Se estima que son 2 millones de mexicanos los que sufren cataratas en los ojos, y de ellos unos 700,000 ya están ciegos, de modo que el trabajo pendiente es monumental. Aparte, cada año se suman 300,000 nuevos casos.

Esto, según estimaciones de Sala Uno, que ha ido validando cómo la cirugía de cataratas es una intervención relativamente sencilla que permite recuperar la productividad de las personas; el costo de la cirugía se cubre por seis veces con la posterior productividad de la gente operada que regresa a sus actividades.

RETINOPATÍA DIABÉTICA, OTRO PROBLEMA

Hay otros dos serios problemas de salud visual que generarán elevados costos al sector salud. Uno es la retinopatía diabética fuera de control y que afecta igualmente a cientos de miles de personas en el país. Se estima que entre 12 y 14% de la población padece diabetes, y de éstos 6.6% van a quedarse ciegos por complicaciones de la vista. Son pacientes que tras vivir 10 años con diabetes no controlada, derivarán en complicaciones como retinopatía diabética. Pero si se les interviene a tiempo, se puede fotocoagular con un láser, se cauteriza la retina y se evita que se desprenda y se convierta en ceguera, sin tener que operarla posteriormente con costos más elevados.

Otro es el glaucoma, enfermedad hereditaria que sufre entre 2 y 3% de la población, pero que es posible detectar a tiempo y tratar con fármacos para evitar la cirugía, que es delicada y costosa, pues implica poner una válvula dentro del ojo, quedando posibles secuelas.

Con cirugía de cataratas, Sala Uno trabajó ya con el Seguro Popular, pues la intervención estaba centralizada dentro del Fondo de Gastos Catastróficos, pero en el 2013 pasó al Catálogo Universal de Servicios de Salud (Causes), y la decisión pasó a los estados, quienes han sido renuentes en subrrogar esta intervención, pues buscan hacerlo ellos mismos en forma aislada, y ya sabemos que con niveles muy bajos de productividad.

@maribelrcoronel

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