Todos hemos sentido alguna vez que el dinero se nos va de las manos, y no sabemos ni en qué. Cuando esto pasa, por lo general se acaba antes de la siguiente quincena, lo cual nos hace sentir mucha ansiedad en lo que llega nuestro siguiente pago.

Por eso es importante hacer un registro de gastos. Sé que para muchas personas suena como la cosa más aburrida e insignificante del mundo, pero hacerlo nos permite, por lo menos, saber en qué gastamos. Información que será importante para poder empezar a tomar, de una buena vez, el control de nuestro dinero. 

Seguramente has escuchado este consejo antes: hacer un registro de gastos es quizá el más común sobre finanzas personales. Es probable que lo hayas intentado y que también lo hayas dejado de hacer, porque no viste ningún cambio en tu vida financiera. Pero es importante como un primer paso: el cambio lo verás después, en tu proceso de toma de decisiones (hablaré más sobre esto en la siguiente columna). 

¿En qué te ayuda hacer un registro de gastos?

1. Te permite, al menos, saber en qué se te va el dinero. No hay nada financieramente peor que no tener ni idea en qué te lo gastas.

2. Puedes entender cómo tomas decisiones financieras. ¿El dinero se te va en las cosas que más te importan, o por el contrario te lo gastas en minucias? Muchas personas dejan ir buena parte de su dinero en los llamados “gastos hormiga” —gastos pequeños que de manera aislada parecieran no tener ninguna importancia o impacto, pero que en conjunto lo tienen.

3. Mantener tus finanzas organizadas. Imagínate intentar hacer un plan de gastos cuando ni siquiera sabes en qué se te va el dinero. Es prácticamente imposible hacerlo de una manera adecuada. Usar sólo 5 minutos al día en registrar tus gastos y mantener el manejo de tu dinero con cierta organización, te puede ayudar muchísimo después. 

4. Te ayuda a mejorar tu seguridad financiera. Si no haces un registro de gastos, por ejemplo, te será muy difícil detectar algún cargo fraudulento. Imagínate que alguien clona tu tarjeta de débito y empieza a gastar tu dinero por varios días y no te das ni cuenta hasta que en algún momento te rechazan un cargo. Esa razón, en sí misma, para mí es suficiente incentivo para mantener en orden mi dinero: saber en todo momento cuánto tengo y cuánto he gastado. 

5. Te da información sobre tus hábitos y patrones de gastos. Todos tenemos preferencias: hay gente que le encanta salir al cine varias veces por semana, ir a muestras y festivales. Ellos gastan más en entretenimiento que las personas que prefieren quedarse en casa (y está bien, siempre que lo puedan pagar). Una de las razones por las cuales los presupuestos fallan es porque la gente no toma en cuenta sus propios hábitos de consumo. 

6. Te mantiene enfocado. Cada vez que registras tus gastos y entras a tu banco para conciliar los cargos, estás tomando una decisión consciente que te permite enfocarte en tu bienestar financiero. Es una acción pequeña, pero consistente, que puede darte grandes resultados.  

Hacer un registro de gastos genera también otros beneficios que dependen de cada persona. A algunos, por ejemplo, les ayuda también a reducir su estrés financiero. Ahora bien, saber en qué se te va el dinero ayuda, y es importante, pero el registro de gastos, por sí sólo, no cambiará tu situación financiera. Para ello tendrás que acompañarlo con un plan de gastos que te permita tomar decisiones proactivas (decidir antes de gastar). De esto hablaremos en la siguiente columna. 

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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