De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en el 2014 la producción mundial de plátano fue de 106 millones de toneladas, siendo los principales países productores India (25.8%) y China (11.3%), que en conjunto aportan 37.2% de la producción mundial

México, por su parte, se ubica en el 12° lugar con 2.1 millones de toneladas (2% del total mundial), que se producen en las 77,000 hectáreas que actualmente se encuentran en producción.

El cultivo de plátano se desarrolla en 16 estados del país, de los cuales los principales son: Chiapas (34%), Tabasco (25%), Veracruz (13%) y Colima (8%), que en conjunto aportan 80% del volumen que se produce a nivel nacional. En el caso de Chiapas, en la región del Soconusco existen 14,000 hectáreas, de las cuales se producen 516,000 toneladas, mismas que representan 74% del volumen estatal, lo cual la convierte en la principal zona productora del estado.

Al ser un cultivo perenne, existe producción durante todo el año, sin embargo, existen dos periodos marcados: durante el primer semestre hay una baja en la producción por la escasez de lluvias y durante el segundo semestre se eleva la producción por existir mayor humedad. El cultivo además genera en promedio un empleo permanente en cada hectárea, por lo que en el Soconusco la producción de plátano genera 14,000 empleos y a nivel nacional 77,000.

En el 2014, México exportó 407,000 toneladas, de las cuales, 200,000 toneladas se produjeron en el Soconusco, lo que reviste de mayor importancia a esta zona, pues además de ser la principal región productora del estado de Chiapas es la principal zona exportadora del país.

La exportación de plátano ha tenido un comportamiento muy dinámico en los últimos años, incrementándose de manera considerable, al pasar de 41,000 toneladas en el 2003, a 407,000 toneladas en el 2014, producción que se comercializa en fresco principalmente a Estados Unidos, España e Italia. Esto coloca al cultivo de plátano como un importante generador de empleos y divisas.

En contraste con este dinamismo en las exportaciones, la producción se ha mantenido estancada en 2.1 millones de toneladas prácticamente desde el año 2001, por lo que es necesario desarrollar inversiones para establecer nuevas plantaciones, lo que implica inversiones en sistemas de riego, drenes, cable vía y empaques.

En cuanto a la estacionalidad de los precios (de manera general), durante el primer semestre de cada año tienden a subir por la baja producción; en cambio, en el segundo semestre ocurre lo contrario, por lo que es necesario implementar y fortalecer estrategias para disminuir los efectos de los bajos precios.

Ante esta situación, en la que existe un mercado en expansión, así como la necesidad de diversificar los mercados, Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) contribuye al fortalecimiento de la red de valor con productos y servicios, mismos que abordaremos en nuestra siguiente aportación.

*Bernaldino Perdomo Gregorio es promotor de la Agencia Tapachula de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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