No se puede rebatir: el subse ha hecho un gran papel ante la opinión pública. ¿Han leído o escuchado las explicaciones de los médicos que lo acompañan? Son incomprensibles. En cambio, el subsecretario de Prevencion y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, tiene el don de la pedagogía.

Es eso, y no las medidas tomadas por el gobierno federal, lo que ha dado brillo a su personaje. Su estilo pedagógico ha sido primordial para la rutina informativa diaria de esta administración, pero no necesariamente para enfrentar la epidemia. Son dos cosas distintas. En otras palabras: López-Gatell es un hombre que sabe de lo que habla y puede explicar lo que sabe, pero eso no significa que sus decisiones sean incontrovertibles. No, las medidas que él comanda han sido tibias y tardías, por decir lo menos. 

El subse podría defenderse bien ante este señalamiento, pues todos los días lo hace con infinita paciencia y no poca gracia al recordarnos que el virus es nuevo y que en buena medida las autoridades ”tocan de oído”, incorporando variables constantemente.

Nada que reprocharle al respecto, doctor, tiene usted razón. Ahora permítanos reclamarle por aquellas actitudes en las que ha fallado a su propia teoría. Cada vez que se inclinó por la acción, lo hizo con prudencia, advirtiendo la nubosidad de enfrente, pero doctor, cada vez que se inclinó por la inacción lo hizo con base en una certeza que impactó en las decisiones de muchos mexicanos y gobiernos subnacionales. 

Nos dijo, con absoluto convencimiento, cosas como las siguientes: No es necesario usar cubreboca. No es necesario hacer más pruebas. No es necesario cerrar los hornos metalúrgicos con proveeduría al gobierno. No es necesario hablar ahora sobre el siguiente ciclo escolar. No es necesario declarar la emergencia. No es necesario impedir concentraciones masivas. No es necesario restringir viajes internacionales. No es necesario que el Presidente deje de hacer giras. No es necesario que Jalisco importe las pruebas que usa Estados Unidos. 

Se entiende, doctor, que las circunstancias cambien, por supuesto, y que cancelar el Vive Latino no pareciera indispensable a mediados de marzo. Pero doctor, ¿de dónde saca tantas certezas y sólo para la inacción? ¿Por qué la inacción gubernamental sí le merece certidumbre en el contexto desafiante de un virus novel? 

No podemos más que agradecerle la claridad pedagógica y el criterio de la prudencia ante lo desconocido. Ahora le pedimos que cambie los criterios para la inacción.

Ivabelle Arroyo

Politóloga

La Sopa

Ivabelle Arroyo Ulloa es politóloga y analista, con 24 años de trayectoria periodística. Es jurado del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter en México. Dirige una revista digital sobre política capitalina y escribe para medios jaliscienses.