Alejandra Frausto sabe que la cuestión no se resolverá en Hacienda ni en Función Pública. Se resolverá en Palacio Nacional.

El 2 de abril fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se ordena la extinción de los fideicomisos y mandatos públicos. El Fonca (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) es un mandato, y como tal debemos considerarlo incluido en el decreto de extinción. El decreto ordena a todas las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, en las que está incluida la Secretaría de Cultura, llevar a cabo los procesos para dar por terminados los fideicomisos públicos sin estructura orgánica, mandatos o análogos de carácter federal en los que funjan como unidades responsables o mandantes. El decreto establece, en su primer transitorio, que entrará en vigor el día de su publicación, así que en estos momentos, el Fonca está desapareciendo.

Se ha dicho que el decreto establece excepciones y que el Fonca estaría en algunas de ellas. Pero esto es inexacto. Si bien Alejandra Frausto ha dicho que la Secretaría de Cultura ha trabajado intensamente para justificar las excepciones correspondientes al Fonca , al Foprocine y al Mandato del Colegio de San Ildefonso, hay que ser muy claros: técnicamente, estos tres instrumentos culturales están muertos.

¿Cuáles son las excepciones del Decreto?

Primera Excepción

Los ejecutores del gasto, es decir, las personas u organismos que controlan el dinero de los fideicomisos y mandatos, deben concentrar en la Tesorería de la Federación los recursos que manejan, y esto lo deben hacer a más tardar el día 15 de abril. La excepción consiste en que los fideicomisos o mandatos podrían no concentrar los recursos en esa fecha, si así lo autoriza Hacienda. Supongamos que Hacienda resuelve que la Secretaría de Cultura no concentre el dinero del Fonca en la Tesorería a más tardar el 15 de abril. ¿Eso salva al Fonca ? Creo que no. Hacienda, según el decreto, no tiene facultad para resolver la existencia o no de un fideicomiso o mandato; tiene facultad para resolver la excepción que prevé el artículo 2 del decreto: la fecha fatal del 15 de abril para que se entreguen los recursos a la Tesorería. Y la resolución que emita es discrecional.

Segunda Excepción

Los ejecutores del gasto están obligados a no ejercer ni comprometer los recursos del fideicomiso o mandato, en este caso el dinero del Fonca, a partir del día 2 de abril. O sea, desde ese día, ni la secretaria de Cultura ni la secretaria ejecutiva del Fonca pueden ejercer esos recursos ni comprometerlos en nada. La excepción operaría si Hacienda discrecionalmente lo autoriza. Pero, de nuevo, Hacienda está facultada para autorizar o no que se ejerzan los recursos o que se comprometan, pero no está facultada para decidir sobre la existencia del fideicomiso o mandato.

Tercera Excepción

Permanecerán los fideicomisos y mandatos que hayan sido creados por ley o por decreto legislativo, y los que requieran reformas constitucionales o legales para terminarse. No es el caso del Fonca.

En suma, el Fonca se ha dado por terminado. Para tranquilidad de los que ahora gozan de becas y otros apoyos, el decreto establece que se deben salvaguardar los derechos de terceros. Así que si usted es becario o está siendo apoyado en algún proyecto artístico, no se preocupe. Seguirá gozando de esos beneficios hasta que finalice el periodo para el que fueron otorgados. Pero ya no habrá nuevos becarios ni se apoyarán nuevos proyectos.

Alejandra Frausto sabe que la cuestión del Fonca no se resolverá en Hacienda ni en Función Pública. Se resolverá en Palacio Nacional. Si López Obrador quiere y concede, el Fonca seguirá existiendo por gracia presidencial. Lo que estamos haciendo como comunidad artística –y en eso, creo, nos estamos rebajando– es rogar al presidente que no termine el Fonca. El presidente ya está decidido a hacerlo, pues este mandato y todos los demás fideicomisos públicos han sido, según él, instrumentos de corrupción y despilfarro. Él mismo dice que es muy necio, así que no veo probable que alguien lo convenza. Si terminó con las estancias infantiles y con los refugios para mujeres maltratadas, no creo que tenga piedad con el Fonca.

En pos de la austeridad republicana el presidente está cometiendo un atentado cultural. Ahora bien, que desaparezca no significa que jamás se volverá a apoyar a los artistas. La Secretaría de Cultura podría implementar programas. Así que no todo está perdido.