Quienes me conocen me acusan de siempre estar tratando de aprender sobre nuevos temas. Buscar en las posibilidades más remotas algo que tenga lógica. Es por esta razón que el reciente anuncio del proyecto Internet para Todos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México que promete entre otras cosas —según lo reportado en la prensa— 75% de cobertura geográfica por una cuota mínima mensual que sería para el mantenimiento de la red.

Luego de escuchar este grandilocuente anuncio lo primero que se me vino a la mente fue si ya se había hecho un plan de negocios que justificara las palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre el alcance en cobertura y varios costos operativos de la empresa. Asimismo, cuáles son las tasas de crecimiento que se espera que tenga este nuevo operador, pues ya se sabe de antemano que será lo suficientemente agresiva para poder acumular en un corto pedazo de tiempo suficientes personas para pagar los costos de mantenimiento de la red.

Conocer el plan de negocio también permitiría saber cuánto tiempo está pensando el gobierno que se tardará en complementar la fibra óptica de la CFE con otro tipo de infraestructura que le permita ofrecer servicios de acceso al cliente final. En este punto, el plan de negocios especificaría cuál sería la tecnología seleccionada y qué otros activos precisaría el nuevo operador para poder cumplir con este mandato. Por ejemplo, si se selecciona una tecnología inalámbrica para llevar la conectividad a 75% del territorio de México, cuál sería el proceso para asignarle espectro radioeléctrico a este nuevo operador y en qué frecuencias.

Una pregunta que imagino que sería respondida en el plan de negocios es cómo se inserta CFE Internet para Todos en un ecosistema de telecomunicaciones que cumple con el artículo 6 de la constitución con entidades como México Conectado y con el decimosexto transitorio por medio de Altán. Considerando que ambas entidades se conciben como complementarias a las redes privadas del país para alcanzar 100% de cobertura poblacional es importante saber bajo qué mandato, fuera del capricho presidencial, se concibe CFE Internet para Todos.

También es importante conocer si el discurso a favor de este proyecto va a ir acorde con las acciones y los primeros despliegues de infraestructura para complementar la fibra óptica de la CFE, y se estarán dando en zonas que en estos momentos no cubre ni México Conectado, ni Altán, ni los operadores privados de telecomunicaciones del país. Conocer el plan de negocios del nuevo operador estatal daría la oportunidad de conocer cuál sería el costo propuesto del acceso a Internet que estará ofreciendo en 75% de la geografía nacional.

El plan de negocios del operador estatal servirá también para aclarar cuál será la estrategia de dispositivos que será utilizada y cómo se estarían repartiendo los mismos entre ese 5 y 6% de la población que en estos momentos no tiene ningún tipo de cobertura (excluyendo los servicios satelitales). En este sentido, esperamos ver cómo en los primeros cinco años el nuevo operador justifica una inversión superior a los 1,000 millones de dólares repartidos en costos de infraestructura, dispositivos y costos de despliegue. ¿Acaso para aminorar costos se buscará armonizar las reglas existentes para la aprobación de edificación de infraestructura a nivel municipal?

Realmente estoy muy interesando en leer la justificación matemática de un proyecto que por ahora huele a ser engendro de la única iniciativa de telecomunicaciones que no fue concebida bajo una administración anterior. Claro que la difusión pública del plan de negocios de la CFE Internet para Todos, junto con los resultados del estudio de viabilidad para este proyecto serán elementos suficientes para fomentar un debate constructivo y positivo sobre cómo incrementar los beneficios que tan cuantiosa inversión ofrecerá a todos los mexicanos.

*José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC.

José F. Otero

TIC y Desarrollo

José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC. Esta columna es a título personal.