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Opinión

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Por unas candidaturas traicionaron a Osorio

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Eduardo Ruiz-Healy

El pasado miércoles siete de los 13 senadores del PRI convocaron a una sesión extraordinaria para tratar “asuntos urgentes e impostergables de la organización interna del Grupo Parlamentario”. Desde antes de la reunión corrió el rumor de que lo que buscaban era destituir a su coordinador, Miguel Ángel Osorio Chong.

Claudia Anaya Mota (Zacatecas), Manuel Añorve Baños (Guerrero), Sylvana Beltrones Sánchez (Sonora), Ángel García Yáñez (Morelos), Beatriz Paredes Rangel (lista nacional), Jorge Carlos Ramírez Marín (Yucatán) y Mario Zamora Gastelum (Sinaloa) son quienes convocaron a la reunión y antes de que pudieran correrlo, Osorio presentó su renuncia al cargo que ocupó desde el 1 de septiembre de 2018.

Nunca, en la larga historia del PRI, se había visto que un líder o coordinador de sus diputados o senadores fuera cesado por quienes supuestamente estaban por él controlados.

Lo que ocurrió sólo muestra el deterioro progresivo que está acabando con el partido que desde 1930 hasta 2000 monopolizó la presidencia de la república, la mayoría de las gubernaturas y presidencias municipales y los poderes judiciales y legislativos, tanto a nivel federal como estatal.

Osorio Chong acabó perdiendo el pleito por la presidencia nacional del PRI que sostuvo con quien ocupa hoy el cargo, Alejandro Alito Moreno, quien pretende mantenerse en ese puesto hasta 2024 y no el 18 de agosto venidero, día en que vence el periodo para el cual fue electo.

Osorio trabajó para que Alito se fuera a su casa después de las elecciones federales y locales del 6 de junio de 2021, en las cuales el PRI apenas ganó 70 diputaciones federales, perdió las gubernaturas de Campeche, Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, y dejó de tener presencia importante en la mayoría de las legislaturas locales. Después, en las elecciones del 5 de junio de 2022, el PRI perdió las gubernaturas de Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas.

Bajo la conducción de Alito, el PRI ha perdido 11 gubernaturas y hoy sólo gobierna Coahuila, Durango y el Estado de México y, como se ven las cosas, cuando acabe este año sólo gobernará dos en el nada remoto caso que pierda la gubernatura del Edomex y mantenga la de Coahuila.

Regresando al pleito Alito vs Osorio, este junto con los expresidentes del PRI Manlio Fabio Beltrones, César Camacho, Pedro Joaquín Coldwell, Jorge de la Vega, José Antonio González Fernández, Roberto Madrazo, Carolina Monroy, Beatriz Paredes, Humberto Roque, Claudia Ruiz Massieu, Dulce María Sauri y el coordinador de los diputados priistas Humberto Moreira, se reunieron en junio pasado con Alito y le pidieron de 1,000 maneras, algunas corteses y otras no tanto, que renunciara a la presidencia para que alguien tal vez más capaz salvara a su partido.

Alito se negó y mandó al diablo a sus antecesores y no sólo eso, maniobró para que, en diciembre de 2022, el Consejo Nacional priista votara a favor de extender su mandato hasta 2024. Un procedimiento ilegal que el INE invalidó posteriormente.

Se dice, se comenta y se rumora que Alito convenció a los senadores para que corrieran a Osorio ofreciéndoles la candidatura para que en 2024 busquen su reelección. Ocho aceptaron, como Judas, 30 monedas de plata.

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

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Eduardo Ruiz-Healy

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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