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Por qué subrogar terapia de diabetes no debe ser mal visto
Ahora que se dio a conocer que el IMSS tiene una estrategia para subrogar el control de un grupo de diabéticos, buscando eficiencias en el manejo de esa epidemia, se generaron fuertes críticas. Pero es necesario analizar fríamente las opciones que tiene el sector salud para enfrentar esa epidemia que nos está rebasando. Se estima que son 12 millones de personas con diabetes en el país, de las cuales 3 millones le toca atender al IMSS.
El instituto que lleva José Antonio González Anaya ha dejado claro que está decidido a continuar el proyecto, ahora con más elementos y certeza de acuerdos previos con sus trabajadores y las empresas especializadas interesadas en concursar para hacerse cargo de un grupo de diabéticos. Si el nuevo esquema a probar funciona, podrá demostrarse que gastando bien los insuficientes recursos es posible mantener al paciente sin complicaciones y, por tanto, con menores costos al erario hacia el futuro. Definitivamente será el camino.
Es importante probar estos y otros nuevos modelos bajo un paradigma diferente, donde participe capital privado con incentivos para lograr mejores resultados. Como dice José Alarcón, miembro del Grupo de Pensamiento para la Participación Privada Más y mejor salud de Funsalud: lograr los resultados deseados en atención a salud con los medios tradicionales ya es incosteable. Sólo las consecuencias de la obesidad nos están significando costos cercanos a 80,000 millones de pesos anuales. No hay presupuesto que aguante por mucho tiempo.
Bajo el actual modelo, el sistema de salud requiere pasar de 0.65 a 2.5 médicos por cada 1,000 habitantes. Actualmente, en México hay 220,000 médicos y bajo la productividad vigente, deben ser 387,000 para el 2030. Igualmente, se requiere pasar de 1.3 a cinco enfermeras por cada 1,000 habitantes; es decir, de las menos de 300,000 que hoy existen, a más de 772,000.
De camas de hospital, requerimos multiplicarlas de 1.3 a 3.5 por cada 1,000 habitantes en dos décadas. Eso significa que México necesita cerca de 300,000 camas más: ¿cuántos hospitales se necesitan para lograr eso? Al ritmo que se construyen hospitales públicos, por supuesto que no lo vamos a alcanzar.
De ese tamaño es la insuficiencia de recursos humanos e infraestructura que enfrenta hoy el sector salud mexicano, y eso sin considerar las jubilaciones de los trabajadores de la salud que elevan aun más la escasez de profesionales calificados. Esto, conforme datos de PwC, de donde José Alarcón también es socio director del grupo de salud.
Pero si se voltea la mirada de los medios tradicionales hacia un enfoque innovador aprovechando las herramientas ofrecidas hoy por la tecnología, donde no necesariamente se piense en más hospitales, médicos y enfermeras, se pueden encontrar soluciones. Por eso, no hay que ver mal el esfuerzo del IMSS o algún otro instituto de salud por ver cómo abordar las enfermedades de manera distinta y con la participación de empresas privadas donde el factor competencia juegue un rol determinante para ser más eficientes.
Poca salud en nueva Legislatura
Con tantos desafíos en salud, y evidentemente no consideramos ese factor al momento de elegir a los diputados de la LXIII Legislatura que arranca en septiembre: muy poca experiencia en este ámbito. Ya veremos quiénes conformarán la Comisión de Salud, por lo pronto, entre los 300 diputados electos, sólo hay dos médicos. Quienes se ven con algo de trayectoria en el sector es la perredista tabasqueña Araceli Madrigal y el panista jalisciense Elías Íñiguez, ambos han sido diputados locales y miembros de la Comisión de Salud en sus congresos.