Leí la entrevista que Ciro Gómez Leyva le hizo al presidente Felipe Calderón, entre líneas saqué la conclusión que encabeza la columna. Trataré de explicar mi razonamiento.

Como un antecedente recordaré que el pasado 13 del mes que hoy se acaba, en la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, ante estudiantes que ese día se graduaban, el Jefe del Ejecutivo hizo una severa crítica al PRI, sin decir su nombre. En su discurso recordó la época -cuando él era de la edad de los que se graduaban- durante la que México tenía un régimen autocrático, todos los gobernadores y todos los senadores eran del mismo partido. Durante muchas décadas, ese sólo partido controlaba todo: lo que se les permitía decir a los medios, lo que debían enseñar en las escuelas, qué conciertos de rock se permitían, todo. Cuando los estudiantes, como ustedes, protestaban, eran masacrados. Muchos oponentes del régimen simplemente fueron desaparecidos .

Hasta aquí la deliberada disgregación que me sirve para contextualizar las partes de la entrevista de referencia en las que basaré la afirmación que da título a esta colaboración.

La entrevista

Transcribiré aquí los fragmentos que me interesa enfatizar del diálogo que sostuvo Felipe Calderón con Ciro Gómez Leyva. No lo haré en el mismo orden en que transcurrió la entrevista porque, reitero, éste es un enfoque editado -admito que arbitrario- para documentar el temerario aserto de mi encabezado. En lo que a usted leerá a continuación es obvio cuando habla el entrevistador y cuando el entrevistado. Entre paréntesis mis comentarios. 

El PRI está 30 puntos adelante en todas las encuestas para las elecciones del próximo domingo (el entrevistador no especificó la entidad), la fuerza del PRI y sobre todo el PRI de Peña Nieto luce formidable para el 2012. Se ve que hay un PRI que desde... está muy fortalecido evidentemente. (Ese desde... que dejó con puntos suspensivos ¿adónde lo llevaba? ¿A decir: un PRI que desde mi época de estudiante no veía tan fuerte? Como quiera reconoce que el Revolucionario Institucional y, concretamente, el partido de Peña Nieto -¿hay otro?- está pujante).

¿Le da miedo el 2 de diciembre del 2012? No, porque tengo la conciencia tranquila. Pero en política y como están los ánimos en México, la conciencia tranquila no lo es todo. No, no lo es todo. Seguramente habrá muchas revanchas de carácter político (las ve venir), se suelen agolpar muchos prejuicios, muchas mezquindades. (Para evitarlas alguien tiene que cuidarte las espaldas).

¿Se va a quedar a vivir en México al terminar su gestión? Probablemente, mis hijos están aquí en la escuela, pero eso es algo que no he decidido y va a depender mucho de las circunstancias (entre éstas, el resultado electoral de 1 de julio del 2012), va a depender mucho también de las condiciones de seguridad a la que tienen derecho todos los expresidentes (eso que ni qué), pero que (sic comentario) también un ambiente de revancha, de rencor político y de envidia y de intereses, ve tú a saber que vaya a pasar (esta última frase me suena espeluznante: Ve tú a saber lo que vaya a pasar .

Probablemente haya emitido un enunciado similar cuando emprendió la lucha -que al principio llamó guerra- contra la delincuencia).

Tenemos la percepción de que usted podría estar convirtiendo al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en algo parecido al Santiago de Vicente Fox, en una especie de candidato oficial. La verdad es que no (vamos a creerle), yo soy abierto a esa estrategia, Ciro, creo que debe de haber un proceso electoral en el PAN tal que le dé visibilidad a todos los precandidatos, que la contienda misma vaya armando precisamente los perfiles fuertes y las debilidades de cada precandidato o precandidata (nótese que toma en cuenta a Josefina), que un proceso electoral vistoso, interno, una contienda limpia finalmente arroje un candidato fortalecido y que hasta el momento no se ve (más claro ni el agua, el Presidente está consciente de que a un año de la elección su partido no tiene un candidato fuerte).

(Finalizó este tema así:) La idea es que todos tengan una contienda en la que verdaderamente se perfile un candidato con el peso de un electorado del PAN que está en este momento como pues quieto (eufemismo de desaparecido), quizá desesperanzado (eufemismo de avergonzado de los errores cometidos por los ejecutivos emanados de la institución política a la que apoyó).  

¿Cuándo va a dejar que se vayan del gobierno de Felipe Calderón Ernesto Cordero, Alonso Lujambio, Javier Lozano? No pues que se vayan, se pueden ir en cualquier momento (¿están oyendo, inútiles?) ellos...

No pueden renunciarle así al Presidente de la República. Sí, sí pueden, digo la cosa es que me lo platiquen y me lo digan (y ellos piensan al revés: me voy en cuanto el Presidente me lo platique o me lo diga). (...) Yo pienso que las reglas establecidas en la ley marcan que la contienda interna empieza por ahí de noviembre, diciembre, entiendo (¿cómo no va a saber la fecha exacta? Demasiada ingenuidad para alguien que conoce Acción Nacional y su tejemaneje mejor que nadie. A continuación algo que no tiene desperdicio:) Yo creo que el PAN tiene muchos precandidatos (más de dos es sinfónica), esa lista debiera acortarse (pues acórtela ya no le haga al ensarapado), pero no veo cómo pueda hacerse (¡por Dios! No es ningún pecado de lesa democracia que el Jefe del Ejecutivo dé línea al interior de su partido. Se practica hasta en las mejores familias).

A estas alturas del sexenio anterior, el Secretario de Energía del gobierno llevaba un año de haber renunciado. Sí, más, un poquito. Se les está haciendo tarde Presidente. Pues no sé, no sé (¿no sabe si ya se le hizo tarde? O ¿todavía no sabe cuál es el panista idóneo para aspirar a ser su sucesor?).

¿Pensaría que Enrique Peña Nieto y que el PRI de Peña Nieto (el periodista insiste en que hay dos PRI, el de Peña Nieto y el de... ¿Beltrones?) son un peligro para México? Yo creo que no (¿cómo? ¿No cree que sea un peligro para el país el regreso del partido que masacró estudiantes y desapareció opositores? ¿No considera peligroso la posible instauración de un régimen autocrático como el que criticó en Stanford? Lo que pasa es que después del papelón del caso Hank Rhon, el tricolor anda muy susceptible y el preciso prefiere no agraviarlo. Se vaya a enojar. Además, con el insoslayable tercer lugar de Bravo Mena en el laboratorio electoral que se supone son los comicios del Edomex, ya parece que se va a poner a despotricar contra el puntero de las preferencias electorales de cara al 2012. Más si tomamos en cuenta lo consciente que está don Felipe de las mezquindades y las revanchas políticas. Por el contrario, aprovecha la entrevista para hacerle un guiño al Góber Copetón).

Conclusión

Calderón, no se hace pato, sabe que no hay un buen gallo en su gallinero. El gallo -Creel- y la gallina -Vázquez Mota- que cacarean por fuera no son de su preferencia. Y aunque lo fueran; él intuye, presiente, sabe, que el descontento social ante la crisis y la violencia repercutirá en las urnas en contra del PAN. Según sus conjeturas, la próxima contienda presidencial será de dos. Existe un alto índice de probabilidades de que uno de ellos sea Enrique Peña Nieto. El otro, a pesar de las ilusiones de Marcelo, será el rompe pactos Andrés Manuel López Obrador.

De los dos, ¿quién cree usted que quiera Felipe Calderón que gane?

Autogol

¿Qué les pasa a los seleccionados mexicanos de futbol? Cuando no es una carne es otra. Primero fue el clembuterol, ahora el clemputerol.