México es el segundo productor mundial de limón con una producción de 2.4 millones de toneladas anuales, 13.6% de la producción mundial, el primer lugar lo ocupa la India con 2.8 millones de toneladas, 17% de participación mundial, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

En nuestro país se exporta aproximadamente 27.6% del fruto, quedando el resto para las agroindustrias y el consumo nacional, es decir, un consumo per cápita promedio de 14.3 kilogramos. Dado que el limón está afectado por la demanda del producto y la disminución estacional de la producción, presenta una elevada volatilidad en los precios al consumidor.

De la producción de limón en México, 80% se concentra en Veracruz, Michoacán, Oaxaca, Colima y Tamaulipas; Veracruz con 717,000 toneladas se destaca con el primer lugar en la producción de la variedad persa, mientras que en los otros estados se produce el limón mexicano o también llamado con semilla y Michoacán con una producción de 620,000 toneladas es el que ostenta el primer lugar.

El sabor un poco menos agrio del limón persa, su tamaño y la ausencia de semillas lo hacen atractivo, especialmente al consumidor anglosajón, mientras que el limón mexicano es más usado en industria y por el consumidor latino.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en el último año la canasta alimentaria de México aumentó 2.84%; de manera individual, diversos productos y alimentos superan dicho monto, como es el caso del limón.

Este fruto pasó de ser adquirido de 13.70 a 23 pesos por kilogramo promedio entre enero del 2016 y enero del 2017, es decir, un incremento de 67.8 por ciento. El limón llegó a cotizarse para el consumidor en más de 50 pesos el kilogramo en febrero.

De acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, de la Sagarpa, el limón tiene una marcada estacionalidad en la producción disminuyendo en el invierno; entre enero y marzo, apenas alcanza 11.8% de la producción nacional anual, poco menos de 4% en promedio mensual; en abril, se incrementa hasta 6.4 % y el mayor volumen se da entre julio y octubre con 11.8% en cada mes. Esta situación provoca que, en los primeros meses de cada año, ante la escasez del fruto, el precio se eleve considerablemente y en los meses de alta producción el precio al productor caiga drásticamente causándole problemas en su rentabilidad.

En la segunda de esta nota de análisis describiré las ventajas comparativas de la producción de limón en Michoacán así como de las características del manejo agronómico que contribuyen a estabilizar la producción del fruto y con ello los precios al consumidor.

*Honorio Ortiz Torres es especialista en Promoción de la Residencia Estatal Michoacán. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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