El pasado 1 de febrero del 2015 se celebró el Super Bowl XLIX en Estados Unidos, evento deportivo que rompió records de audiencia mundial, y donde diversas fuentes afirman que en el marco de este evento, el producto que anotó un touchdown por sus altas ventas durante el partido fue el aguacate mexicano.

El éxito del aguacate mexicano a nivel nacional y en el extranjero ha sido posible, entre otros factores, por la inversión en la sostenibilidad de su producción.

El interés en la conservación del suelo no es solamente de los ecologistas, sino que ahora los productores e inversionistas del agro mexicano están trabajando en el Manejo Sustentable de las Tierras (MST), para lograr una producción constante e incrementos en su productividad.

El enfoque del MST incluye tanto la aplicación de tecnologías adecuadas para tales fines, como las condiciones que la hacen posible, las cuales son: organización y gobernabilidad; acceso a mercados y a recursos financieros; asistencia integral y uso eficiente de los programas, entre otros.

Los esfuerzos de los actores que intervienen en el campo mexicano, así como las acciones de política pública y las instituciones de investigación avanzan hacia la agricultura sostenible y hacia el manejo responsable de la ganadería, de los bosques, y de la pesca. Lo anterior, conlleva el incremento de la productividad de las tierras, los servicios ambientales y la disponibilidad de bienes y servicios para las familias de la generación actual, sin comprometer el derecho de las generaciones futuras.

En México, la Semarnat, a través del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, publica información de los indicadores básicos del desempeño ambiental.

Algunos de los avances más significativos que presentan estos indicadores son los siguientes:

  • Eficiencia en el uso del agua en el sector agrícola de riego (kilogramos por metro cúbico); este indicador presenta una tendencia positiva, al pasar de 1.11 en el año agrícola 1994-1995 a 1.84 en el 2012–2013.
  • Superficie de hectáreas incorporada al programa de pago por servicios ambientales hidrológicos, que creció 20 veces más en el 2013 (2.5 millones de hectáreas) con respecto del 2003.
  • Superficie en hectáreas incorporada al manejo forestal sustentable, que creció a una tasa anual de 714.1% en el 2013 respecto del 2000. El avance en este indicador manifiesta el esfuerzo en la preservación y el uso sostenible de los ecosistemas forestales nacionales.
  • Superficie en hectáreas incorporada a programas institucionales para la conservación y rehabilitación de suelos, donde se muestra un incremento a tasa anual de 41.3% en el 2013 respecto del 2001.

En resumen la superficie nacional protegida bajo manejo sustentable muestra un crecimiento de 129.8% en el 2013 respecto del 2000, los enfoques de sustentabilidad del medio ambiente y rentabilidad de las empresas se están enfocando ahora hacia un sistema de producción sostenible.

*Claudia Graciela Cervantes Rodríguez es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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