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No todo lo que brilla es oro
Pudo brillar y se quedó con lo mismo. Se dan señales de que se quiere reactivar la inversión en México, pero la realidad es que el programa que se dio a conocer ayer 5 de octubre, es la mitad de la inversión que el sector empresarial ha erogado año con año, tan sólo para operar.
Si hablamos que la inversión de los 39 programas pactados ayer 5 de octubre, entre Gobierno Federal e IP es de 260,000 millones de pesos y la IP invierte al año entre 400,000 millones y 500,000 millones de pesos, sin considerar programas especiales, la importancia se desinfla. Más cuando este año hubo una parálisis del 90% de la inversión en México.
Así que, si no se aprueba el verdadero paquete que gestiona desde el año pasado el sector empresarial no se tendrá el impacto que se necesita como país.
Y es que dicho paquete de infraestructura que en un inicio contemplaba 200 programas se ha ido mutilando a 100 e incluso, y bajo las condiciones y tiempos actuales, no se auguran la totalidad de ellos.
Así que lo único rescatable del programa de infraestructura que dio a conocer ayer 5 de octubre, el presidente Andrés Manuel López Obrador es el tren rápido que va de la Ciudad de México a Querétaro, el cual desde el sexenio pasado se había quedado en stand by, sin motivo alguno. Dado que lo demás son proyectos muy de la agenda actual, y ninguno detonará inversión en breve, en su mayoría hasta próximo año y no a inicios.
La agenda que propuso la iniciativa privada se quedó para seguirse analizando. Los optimistas dicen que podría ser después que se apruebe el presupuesto cuando se defina esta segunda fase de inversión en infraestructura y que contemple los programas planteados por la iniciativa privada, aunque la parte negativa o realista nos comentan que podría acelerarse o frenarse de acuerdo a cómo concluyan las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Así que la pequeña luz que se asoma para dar certeza a la inversión deberá reforzarse, de lo contrario todo sigue igual, inmersos en una crisis que ya nada la detiene.
Lo que se buscaría es amortiguar la caída y que la meta de crecimiento de 4.6% que plantea la secretaria de Hacienda, que encabeza Arturo Herrera, sea realista, porque de seguir frenando programas como son las energías renovables e inmobiliarias, la realidad es que las metas podrían no alcanzarse y tener una muy pesada cuesta de enero.
Más cuando Fideicomisos como el destinado a desastres naturales se busca diluir, los cuales están fiscalizados, y cuyo beneficio en muchos casos, son para darnos estabilidad como país. Tal es el caso del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), cuya disponibilidad de recursos es de 6,681 millones de pesos que hoy se destinan para atender los daños provocados por, huracanes, tormentas, inundaciones, terremotos que afectan al territorio nacional y a la población más desprotegida en la mayoría de los casos.
Instrumento que utiliza la Secretaría de Gobernación para auxiliar a la población que se encuentra en peligro de ser afectada por un fenómeno natural, o que ya ha sufrido las consecuencias. Y vaya que somos un país que enfrenta muchos desastres naturales.

