La manera de controlar nuestro dinero es decirle a cada peso que ganamos, qué es lo que debe hacer por nosotros. De lo contrario, el dinero hará lo que le venga en gana. Por eso es importante hacer un plan de gastos.

Mucha gente sufre con el llamado “presupuesto” porque no lo hace correctamente. Un error muy frecuente es planear con dinero que les van a pagar la siguiente quincena. Se sientan a principios de mes y dicen: durante este mes, mi sueldo es de tanto y voy a intentar gastarlo de la siguiente manera.

Eso es tan malo como si un gerente tratara de asignar trabajos a empleados que aún no han sido contratados. Es difícil darle seguimiento a las actividades pendientes y es fácil perder el control.

Lo que uno debe hacer es sentarse cada vez que le pagan y hacerse una sencilla pregunta: ¿Qué es lo que necesito que este dinero haga por mí, antes de que me vuelvan a pagar? Eso nos obliga a priorizar. Quizá en cinco días haya que pagar la tarjeta de crédito: no puedo “presupuestar” para ella dinero que recibiré la siguiente quincena. Tengo que enfrentarlo con el dinero que tengo hoy.

Otro error muy frecuente que cometen las personas es olvidarse de sus gastos irregulares. Por ejemplo, el predial, las vacaciones, las inscripciones escolares, los regalos que compramos durante el año, las primas de seguros o los gastos navideños.

Por lo general, estos son gastos fuertes y muchas veces desequilibran las finanzas de la familia. Como sabemos que vendrán, tenemos que contemplarlos.

¿Qué hace mucha gente? Tiene que pedir un préstamo y luego tiene que ver cómo lo paga, usando dinero que aún no tiene y afectando el flujo de efectivo de los meses futuros.

La idea es hacer exactamente lo contrario, para tomar control de nuestro flujo de efectivo. Esto significa: dividir esos gastos grandes e irregulares, no frecuentes y tratarlos como parte de los gastos mensuales. Es mucho más fácil ir “pagándolos” de poquito en poquito dentro de nuestro plan de gastos, de manera tal que cuando se presentan, tengamos el efectivo en mano y estemos listos para pagarlos sin que nos agarren mal parados.

¿Cómo hacerlo? Es importante hacer una lista de todos aquellos gastos irregulares que tendremos que enfrentar en el año. Junto a cada uno, poner la fecha y el monto que vamos a necesitar. Por ejemplo:

-  Pago de Predial –Enero 2021-,  8,000 pesos.

- Vacaciones –Agosto 2021-,  20,000 pesos.

Para cada gasto, tenemos que dividir la cantidad necesaria entre los meses que faltan para que se presenten y añadir el monto resultante a nuestro plan de gastos.

Cuando estamos endeudados y aún estamos pagando los gastos irregulares del año pasado (por ejemplo, venimos arrastrando “meses sin intereses”), quizá no nos alcance para todo.

¿Qué necesitamos hacer en ese caso? Desde luego priorizar. No podemos dejar de pagar esas deudas, pero sí podemos asignar cualquier dinero que sobre a nuestros gastos irregulares futuros, para poco a poco ir dándole la vuelta a nuestra situación. Si no lo hacemos, el siguiente año tendremos que recurrir, nuevamente, a créditos para enfrentar esos gastos y seguiremos corriendo en círculos. Vayamos con pasos pequeños, pero en la dirección correcta, aunque nos tome tiempo.

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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