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No a la policía federal única
Los diputados de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados ya tienen listo el proyecto de dictamen de la iniciativa del Ejecutivo que expide la Ley de la Policía Federal en el cual se planteaba la desaparición de la Policía Federal Preventiva (PFP) y la creación de una policía federal.
De acuerdo con el diputado Juan Francisco Rivera Bedolla, presidente de la Comisión de Seguridad Pública, la propuesta del Ejecutivo para crear una policía única a nivel federal fue desechada por los legisladores ya que consideraron que era mejor ampliar las facultades de la Policía Federal Preventiva (PFP).
Sólo se regulan las facultades de mando , afirmó el priísta.
Y es que a la par que el Ejecutivo propuso la desaparición de la PFP dentro de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), también propuso la renovación de la Ley Orgánica de la PGR en la que se proponía desaparecer a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI); la intención era fusionar ambas policías en un solo cuerpo a nivel federal.
La iniciativa de reforma a la Ley Orgánica de la PGR fue asignada a la Comisión de Justicia; ésta determinó que la Agencia Federal de Investigación no desaparecería, sino que sólo cambiaría de nombre, así tanto la SSP como la PGR se quedan son sus respectivos cuerpos policiales.
Dentro del dictamen que será sometido a discusión el día de hoy, se definen las competencias del Secretario de Seguridad Pública, del Consejo de Seguridad, de vigilancia en aeropuertos y de vigilancia en las aduanas.
También se establecen nuevos mecanismos de certificación, es decir, de requisitos para el ingreso a la PFP; en un intento por profesionalizar a los integrantes de este cuerpo policiaco, el grado escolar mínimo requerido será el de bachillerato o equivalente, hasta profesional, con titulo certificado.
No puede ser exactamente como la quiere el Ejecutivo , indicó el Diputado priísta en relación con los alcances originales de la iniciativa presidencial.
Habrá que esperar, en el último de los casos, si el dictamen que ya fue consensuado entre los diputados de la Comisión no sufre alguna modificación o si en el pleno, una vez que se discuta, se mantiene la negativa a establecer una policía única, como pretendía el Ejecutivo en su iniciativa original.
Los diputados, por cierto, aprobarán en sus últimas sesiones la Ley de Extinción de Dominio en los términos en los que le fue enviada por el Senado de la República.
Dos que quieren
Muy relajados se vieron ayer, departiendo a la hora de la comida, a Josefina Vázquez Mota y al exgobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña.
El encuentro, que se dio en el restaurante Punta Arena, no tendría nada de particular si no fuera porque ambos, candidatos del PAN a diputados, buscan encabezar la futura bancada del blanquiazul en San Lázaro.
El único que faltó en la mesa fue el tercer en discordia, el exsecretario particular del Presidente, César Nava.
No se sabe si Vázquez Mota y Ramírez Acuña estaban decidiendo hacer equipo para enfrentar al delfín de Calderón o si estaban pactando una lucha civilizada por el codiciado puesto.
Lo cierto es que Vázquez Mota no ha esperado que comience oficialmente la campaña para comenzar a tejer alianzas internas que le permitan transitar la elección de la mejor manera posible para ella y para su partido.
Lo demás se verá después del 6 de julio próximo.
Se apaga la burbuja foxista
Los diputados discutían ayer si era legalmente válido que, una vez rechazadas las cuentas públicas de Vicente Fox de los años 2002 y 2003, procedía subir a la tribuna las cuentas públicas de los años restantes.
Como las cuentas rechazadas fueron regresadas a Comisiones, podría haber un resquicio legal que hiciera inválida la discusión de las cuentas restantes.
Por si las dudas, la Junta de Coordinación Política enlistó el tema para debatirlo; si la discusión no se lleva a cabo, se dará por entendido que las cuentas restantes también fueron rechazadas, lo que sentaría un precedente histórico negativo para el panismo y, desde luego, para Fox.
Porque si bien el expresidente, ahora en calidad de ciudadano común, no puede ser sujeto de juicio político, que es la sanción que correspondería a la desaprobación de sus ejercicios presupuestales, no hay un antecedente reciente en el que las cuentas públicas de cinco de los seis años de una administración federal hayan sido reprobadas.
Fox, ciertamente -como diría él mismo-, no puede ser sancionado pero el PRI y el PRD revivirán las denuncias penales presentadas hace meses en su contra por la construcción de la Megabibloteca y de la segunda terminal del aeropuerto, donde los partidos de oposición observaron evidencias de corrupción.
Para ello, tanto el PRI como el PRD se preparan para pedir oficialmente a la Procuraduría General de la República un informe sobre el estado que guardan ambas denuncias penales.
Fox, por lo pronto, puede seguir paseando en su Jeep rojo.
atrejo@eleconomista.com.mx