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México, el patio trasero migrante de Estados Unidos

Los 40 migrantes asesinados en el interior de una cárcel en Ciudad Juárez, hace 44 días, han pasado a ser una anécdota con alzheimer. Así lo ha de haber pensado ayer el presidente López Obrador durante la conversación que sostuvo con Joe Biden.
Felices, ambos, quedaron en que México continuará siendo el patio trasero migratorio de Estados Unidos. Los migrantes sin papeles serán expulsados a México como si este país tuviera la capacidad para mantenerlos con vida.
Para el presidente mexicano, su estrategia migratoria tiene un componente de “dimensión humanista”.
Describir como “humanista” el trato miserable y cruel que recibieron los 40 migrantes no puede tener una naturaleza polisémica: ¿Es una broma o un insulto para las 40 familias de las víctimas mortales?
No hay duda: es un insulto.
El Gobierno de El Salvador preguntó si después de la tragedia habría una sanción para los responsables de los crímenes. Habrá arbolitos para sembrar, si acaso. Le han de haber respondido.
El presidente de México no tiene tiempo para dedicarlo a este tipo de tragedias. Si acaso, usa a los migrantes como fichas para negociarlas con Joe Biden. Lo suyo, lo que disfruta, son sus conferencias de prensa donde dicta sus deseos y describe su país.
Ya son 44 días y ningún funcionario de primer nivel ha presentado su renuncia. Ni lo harán.
Excélsior fue el único periódico mexicano que le puso rostros a los muertos de Ciudad Juárez. En la primera plana de la edición del 10 de abril, conocimos las caras de 38 de ellos.
Por ejemplo, vimos la fotografía de Miguel Rojché Zapalu. En una nota del periodista Andrés Becerril, describe a Rojché como originario de San Pedro Cutzán, departamento de Suchitepéquez, Guatemala.
“Un día llegó Miguel y nos dijo (a su familia) que se quería ir a Estados Unidos; entonces nosotros le dijimos que qué iba a hacer allá; aunque fuera lo poquito que estaba ganando, él podía estar acá -ganaba 95 quetzales al día, equivalentes a unos 220 pesos mexicanos- y él dijo: “no, yo ya decidí porque mis hijas (…) yo quisiera que mis hijas tuvieran un título”.
Estas palabras las mencionó Sonia Petrona Rojché Petzey, prima hermana de Miguel, a Andrés Becerril.
Biden y AMLO son corresponsables de lo ocurrido en Ciudad Juárez.
Pero el martes, en la interacción entre Biden y AMLO, México refrendó lo que Marcelo Ebrard le ofreció a Mike Pompeo el 15 de noviembre de 2018: sumisión.
Por motivos humanitarios México no debería recibir a migrantes porque no les puede garantizar su seguridad. Pero son fichas de juego de un casino. Así los ve Donald Trump.
Así los ve Joe Biden y AMLO.
“Todos se van por necesidad, eso ya todo mundo lo sabe. Uno está sufriendo acá. No se fue solamente por quererse ir, por ir a sufrir; sí saben cómo es de duro el camino, obviamente que es por necesidad”.
Son palabras de Patricia, viuda de Roberto Antonio Henríquez, uno de los migrantes asesinados en la cárcel de Ciudad Juárez.
Hoy concluye la aplicación del Título 42, pero los flujos migratorios van a continuar.
También continuará la no-política pública en materia de migración del presidente López Obrador, es decir, la que se reconocerá como Patio Trasero Migratorio 15N: el obsequio de Ebrard a Pompeo el 15 de noviembre de 2018.
Juan Rulfo llevó a su obra literaria la tragedia de la migración. En el cuento Paso del Norte, un relato dialógico entre un padre y un hijo. Relato similar entre las víctimas de Ciudad Juárez. 40 muertos.
@faustopretelin

