El Inegi dio a conocer la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2020. En esta se destacan las diferentes fuentes de ingreso familiar (laboral, renta imputada de la vivienda propia, ingresos por arrendamiento, remesas, transferencias gubernamentales y productos financieros) y, por otra parte, los diferentes destinos de gasto de ese ingreso.

Un enorme conjunto de información que vale la pena explorar para hacer un análisis comprensivo de la situación económica de las familias mexicanas, tanto para ese año en particular como su evolución respecto a años anteriores. Como la información contenida en la ENIGH es mucha para ser analizada en un solo artículo, destinaré éste a dos aspectos particulares que le dan el título a esta columna: la desigualdad por ingresos disminuyó pero los mexicanos en conjunto estamos más jodidos.

Vayamos primero a la desigualdad. Un método comúnmente utilizado para medir la desigualdad por ingresos es el Coeficiente de Gini. Este toma un valor de 0 cuando el ingreso nacional se distribuye por igual entre todos los habitantes (igualdad absoluta) y un valor de 1 cuando un solo individuo se apropia de todo el ingreso nacional (desigualdad absoluta). A este coeficiente se le puede hacer un ajuste al considerar el impacto que tienen las transferencias gubernamentales sobre esta distribución, de forma tal que si los diferentes programas sociales estuviesen bien diseñados y ejecutados y fuesen focalizados para beneficiar relativamente más a las familias de menores ingresos, el valor podría caer significativamente logrando así una distribución más equitativa del ingreso.

La ENIGH 2020 arroja que el Coeficiente de Gini sin ajustar fue de 0.468 (en 2016 fue 0.499 y en 2018 fue 0.475). Aunque la desigualdad sí ha caído, acorde con esta medición, México es un país medianamente desigual. Al hacer el ajuste por transferencias gubernamentales, el coeficiente cae a 0.415 (0.449 y 0.426 en 2016 y 2018 respectivamente). Esto indica que las transferencias apenas lograron reducir un poco la desigualdad.

Hay dos consideraciones adicionales. Primero, la mejora en el Gini antes del ajuste por transferencias gubernamentales se debió en gran medida a que el ingreso de los deciles más altos cayó relativamente más que el de los deciles más bajos. Así, el cambio porcentual (2020/2018) del ingreso corriente para los cincos primeros deciles fue 1.3, -2.7,-3.4, -4 y -4 mientras que las caídas para los deciles VI a IX fueron, respectivamente, -4.3, -4.3, -4.3 y -4.9 y, de manera muy notoria una disminución del ingreso del decil más elevado de ingresos de  9.2 por ciento. Menos desiguales pero prácticamente todos más jodidos.

La segunda es el impacto de las transferencias gubernamentales. Como se mencionó arriba, sí hubo una menor desigualdad de ingresos debido a estas transferencias más, sin embargo es importante destacar que debido a deficiencias en el diseño, instrumentación y focalización de los programas sociales del gobierno (inclusive por la eliminación de algunos de ellos como Prospera - Oportunidades), su impacto fue significativamente menor al que debería haber tenido. Un análisis del porcentaje de familias que reciben algún tipo de transferencia gubernamental muestra que, respecto a levantamientos años anteriores, la progresividad de los programas sociales ha disminuido notoriamente por lo que su impacto efectivo sobre la distribución del ingreso y, más importante aún, sobre la incidencia de pobreza ha sido significativamente menor. (Véase el artículo de Máximo Ernesto Jaramillo - Molina “Los Mitos de la política social de la 4T” en la revista Nexos del mes de julio). Con la ENIGH 2020 el Coneval dará a conocer esta semana la incidencia de pobreza multifactorial; se puede anticipar que solo por ingresos durante el año pasado hubo casi 10 millones más de pobres.

Debemos aspirar a vivir en un país más próspero y más equitativo y no uno en donde todos seamos iguales pero más jodidos. El presidente, por sus decisiones, parecería preferir lo segundo.

ikatz@eleconomista.com.mx

Isaac Katz

Economista y profesor

Punto de vista

Caballero de la Orden Nacional del Mérito de la República Francesa. Medalla al Mérito Profesional, Ex-ITAM.

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