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Maíz y trigo se desploman
Habrá mucho más maíz de lo esperado y menos soya, lo cual hizo que automáticamente se desplomara el maíz arrastrando al trigo, y que la soya se disparara al alza
Como si la situación no estuviera ya lo suficientemente complicada para los agricultores de nuestro país, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, (USDA, por sus siglas en inglés) publicó el viernes pasado su reporte trimestral de inventarios, además del de superficie sembrada, y lo que ahí mostró, generó que se activaran las órdenes de venta en el piso de remates de la Bolsa de Chicago, ocasionando que el maíz y el trigo se desplomaran, mientras que la soya tuvo una reacción fuerte al alza.
Así, el contrato de futuros de maíz que cotiza a plazo de diciembre de este año, que es el utilizado por nuestros productores del ciclo Primavera-Verano como referencia en el precio de su cosecha, cayó un impresionante 6.34% para ubicarse al cierre en niveles de 194.87 dólares/tonelada, mientras que el trigo al mismo plazo cerró en 244.16 dólares/tonelada, equivalente a un retroceso del 2.92 por ciento.
Por su parte, el frijol de soya se movió en sentido inverso al maíz y trigo, al avanzar un sólido 6.06% a plazo de noviembre, para ubicarse en 493.28 dólares/tonelada.
El reporte del USDA en primera instancia nos mostró que los inventarios al 1 de junio estaban en los 3 casos, por debajo de lo esperado al ser para maíz de 104.3 millones de toneladas versus 108.08 millones que esperaba el consenso del mercado, en trigo quedaron en 15.79 millones contra 16.63 esperados y para la soya el USDA los ubicó en 21.66 millones en comparación con los 22.09 estimados.
Hasta ahí era lógico pensar que a menores inventarios, los precios reaccionarían al alza; sin embargo, salvo la soya, ese no fue el caso, ya que al mostrar el USDA los números de la superficie sembrada el mercado se llevó una gran sorpresa.
Resulta que de acuerdo con el USDA, los agricultores sembraron mayor superficie de maíz de lo que se esperaba al ubicarla en 38.08 millones de hectáreas versus las 37.17 esperadas, superficie no vista desde 2016, año en que bajaron fuerte los precios, en trigo se ubicaron apenas por debajo de lo esperado al quedar en 20.08 millones de hectáreas, mientras que en el caso de la soya los agricultores simplemente redujeron fuerte la superficie sembrada al quedar en 33.79 millones de hectáreas en comparación con las 35.48 que se esperaban.
En resumen, habrá mucho más maíz de lo esperado y menos soya, lo cual hizo que automáticamente se desplomara el maíz arrastrando al trigo, y que la soya se disparara al alza.
Lo que se piensa en el mercado es que muy probablemente los agricultores buscan compensar las probables perdidas de rendimiento por el clima seco y cálido que se ha presentado en áreas clave de producción de la franja maicera con mayor superficie sembrada. Habrá que ver.
Sin duda, el reporte del USDA vino a agitar el avispero en el mercado y a complicarle más el panorama a nuestros agricultores, donde si lo aderezamos con un tipo de cambio que se ha mantenido muy fuerte y que el clima en México se ha presentado muy similar al de la franja maicera de Estados Unidos, seco y extremadamente caluroso, quizá podríamos pensar en una menor producción de granos en nuestro país a precios bajos.
Habrá que estar muy pendientes de cómo evoluciona el clima en el vecino país del norte, y en consecuencia, de las condiciones de los cultivos, para ver qué sucede finalmente con los precios.
A lo anterior habría que sumarle las declaraciones de hace algunos días de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, que dejó entrever la posibilidad de subir su tasa de referencia en dos ocasiones más a lo largo de este año para tratar de controlar la inflación, lo que ocasiona que muchos de los fondos (especuladores) se salgan de sus inversiones en materias primas, incluido el maíz, y esto genere presiones adicionales a la baja.
Como se puede apreciar, son muchos los factores que intervienen en el precio de los granos y muchos de éstos no están en manos de los productores, salvo que por supuesto, que decidan administrar sus riesgos.