El dictador se disfraza de espiritista durante la presentación estelar de un charlatán

Maduro transita de la tragedia a la parodia. Guaidó lo hace de la esperanza a la decepción.

El dictador acude a la magia de un charlatán para tratar de hipnotizar a 30 millones de venezolanos que no encuentran la salida del laberinto. Guaidó se queda mudo ante un nuevo diálogo con el régimen en Barbados corriendo el riesgo del descrédito social, pero sobre todo el del desasosiego.

Ayer, Maduro anunció el fichaje de un charlatán que se hace llamar Sri Sri Ravi Shankar, fundador del método El Arte de Vivir, ofrece presuntos “cursos de respiración y desarrollo personal” para eliminar el estrés.

Guaidó no ha explicado el fracaso de las negociaciones de Oslo. ¿O resultaron exitosas? Tampoco ha explicado la participación de su equipo en Barbados (¿se trata de la segunda parte de Oslo?). Ahora, los mecanismos de mediación se reproducen como memes: Zapatero, Montevideo (impulsado por México con profunda ingenuidad, o si se prefiere, con clara simulación para mostrar equidistancia entre las partes del conflicto), Dominicana, Oslo, Barbados, Grupo de Contacto Internacional y OEA.

Maduro se presentó en el Palacio de Miraflores junto a Sri Sri Ravi Shankar disfrazado de espiritista, mencionó la palabra paz en varias ocasiones y se mostró optimista por los resultados de la primera jornada de negociación con la oposición en Barbados. Atrás, con caritas optimistas, su esposa Cilia Flores y Delcy Rodríguez, hermana del perverso Jorge Rodríguez, que fue recibido en el piso 22 de la Secretaría de Relaciones Exteriores por parte de Marcelo Ebrard hace algunos meses. Con ojeras producidas por el informe de Bachelet sobre la violación sistemática a los derechos humanos de miles de venezolanos y por la muerte del coronel Rafael Acosta Arévalo debido al sometimiento de torturas por parte del régimen, Maduro presentó a Sri Sri Ravi Shankar como si se trata de la presentación de Messi en el campo del Barcelona.

Maduro contrata a un charlatán que ha sido acusado en Argentina por evasión de impuestos y por algunos sectores de la India por sostener vínculos con una organización paramilitar acusada de asesinar a miles de musulmanes.

Es claro que Maduro se ha impuesto a Guaidó en el terreno de la comunicación. Y lo hace cínicamente para eclipsar el informe de Bachelet y el asesinato del coronel Acosta.

Guaidó resbala de manera peligrosa sobre lo que parece una montaña rusa. Un día asegura que no negocia con dictadores y al otro día el dictador Maduro anuncia avances en el diálogo de Barbados. La palabra del líder de la oposición ingresa a una zona de desgaste súbito donde la devaluación de su imagen podría profundizar las crisis humanitaria y política.

Desde el silencio, Guaidó revela el mensaje de que se ha quedado sin cartas de negociación. Grave error. Bachelet le acaba de entregar un fajo de ellas. El coronel Acosta, también.

¿Quién asesora a Guaidó? ¿Qué dice Carlos Vecchio al respecto? ¿Dónde está la voz de Leopoldo López? ¿Quién se acuerda de Henrique Capriles o de Lilian Tintori?

¿No se han dado cuenta que la OEA de Luis Almagro ha dejado de existir?

@faustopretelin

FaustoPretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.