La sociedad machista y patriarcal que vivimos ha generado en los hombres la apreciación de que el tamaño del pene tiene mucho que ver con nuestra masculinidad; es decir, si lo tienes más grande, eres más hombre.

La dimensión del miembro masculino es una de las mayores preocupaciones de los hombres, en algunos incide en su autoestima, pero existen muchos mitos a su alrededor. Uno de éstos es la creencia de que las mujeres prefieren a los hombres con penes grandes. En el supuesto que así sea, para saber lo que es un pene grande, ¿qué parámetro (sin albur) tiene una mujer? ¿Cómo puede saber una mujer que está ante la presencia de un pene grande? Supongamos que esta mujer haya tenido relaciones sexuales con 10 o 12 amantes y, al cumplir la docena, se da cuenta de que el del miembro de tamaño mayor, hasta este momento, fue el segundo y no, necesariamente, fue el que la satisfizo más.

Viene a mi memoria un chiste: Noche de bodas, él se despoja de su ropa y con el miembro erecto se dirige a su nueva esposa. ¿Sabes lo que es esto? Tu cosita -responde ella recatada-. Nada de cosita -presume él-, es el pene. ¿Pene? -pregunta, y contesta-, pene el de mi primo Juan, el tuyo es cosita.

Siendo joven, una amiga me preguntó: ¿Para ti, que es más importante: el tamaño o la técnica? La técnica -contesté-. Mi amiga burlona me dijo: Otro de pene chico. Sin que me preocupara la calificación le dije que yo no sabía si mi miembro era chico o grande porque nunca lo había comparado con el de nadie.

No menos importantes en la vanidad masculina son los testículos, el tamaño de ellos es valorado alegóricamente según el valor o la decisión de quien los ostente. Mi general es muy bragado: tiene unos huevotes –dice el que quiere quedar bien con el militar-. En un espectáculo que escribí, en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, no obstante la crítica que hacíamos de los presidentes emanados del PRI, varias veces nos enteramos de que el espectáculo era contratado para concentraciones de las fuerzas vivas del Revolucionario Institucional sólo porque en una frase de una parodia musical se decía del presidente que había puesto en la cárcel a la Quina: Con dos más grandes que sus orejas puso a varios tras las rejas . Si bien se decía que el presidente era orejón, la comparación de sus desmesurados apéndices auriculares con el tamaño de sus dos glándulas sexuales masculinas, coloquialmente llamadas huevos, le favorecía a nivel popular.

Lo anterior viene al caso por el cuadro pintado por Illma Gore, donde aparece el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, totalmente desnudo luciendo –es un decir-, más bien exhibiendo, las tres piezas genitales del hombre de reducido tamaño.

En la obra pictórica de la señora Gore podemos ver a Trump con su clásico pelo rubio, una cara burlona, una pulsera, los brazos apoyados en una pierna y un pene que más que pene parece barro enterrado, de los testículos ya ni hablamos, la artista los dibujo como si el candidato que ya está hablando mal de Hillary Clinton padeciera criptorquidia –afección que impide que los testículos desciendan al escroto-. La imagen ha sido motivo de controversia, enojo y guasa en las redes sociales. El título de la obra es una ironía, ya que es el mismo eslogan de la campaña de don Donald: Make America great again ( Hacer a Estados Unidos grande de nuevo ).

Según la artista de origen australiano que reside en Los Ángeles, California, pintar al magnate neoyorquino tres veces casado con los genitales pequeños tiene una razón: Comenzar un debate sobre género y sobre por qué la sociedad le da tanta importancia a lo que uno tiene dentro de sus pantalones. Básicamente agregó usted puede ser una mala persona sin importar lo que está en sus pantalones. Sus genitales no definen el género (sic), su poder o su inteligencia .

Las galerías estadounidense se han negado a exhibir para su venta el cuadro de la Gore, además Donald Trump, que, según la artista, incita a la violencia a todo aquel que no lo apoya, ha iniciado acciones legales contra ella. Por ese motivo la pintura se exhibe en la galería británica de arte contemporáneo de Maddox, en un exclusivo barrio londinense. El cuadro tiene un precio de 1.4 millones de dólares.

La artista de tan sólo 24 años, conocida por sus reivindicaciones artísticas feministas y sus actuaciones de arte callejero, declaró a las agencias informativas: Me parece curioso que, con la libertad de expresión de Estados Unidos, tenga que ir a Londres a mostrar mi arte .

Oí por ahí

A Pepito le dejaron de tarea definir el concepto pene. Consulta a su padre y éste le ayuda: el pene es el miembro del aparato reproductor masculino. Todos los hombres tenemos uno. Saca el suyo, se lo muestra a su hijo y dice: éste es mi pene y tiene el tamaño perfecto.

Al otro día le piden a Pepito la tarea, Pepito se levanta de su asiento y dice: el pene es el miembro del aparato reproductor masculino. Todos los hombre tenemos uno. Saca el suyo. Éste es mi pene y si fuera unos centímetros más pequeño tendría el tamaño perfecto.

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