Con el lema de “Unidos por las audiencias”, algunos medios públicos federales -Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPREM), Instituto Mexicano de la Radio (Imer) y Radio Educación- se coordinaron en una inédita y exitosa transmisión con contenidos especiales con motivo del 209 Aniversario del Inicio de la Independencia de México. Sin embargo, la Cuarta Transformación tendrá que hacer mucho más que sólo enlazar a las televisoras y radiodifusoras del Gobierno Federal para que sus contenidos resulten cada vez más relevantes para las audiencias.

Desde las 16:00 horas del domingo 15 de septiembre comenzó la transmisión con la cobertura del festival Culturas de México desde el zócalo capitalino, donde cada una de las 32 representaciones de los estados de la República presentaron una danza típica de sus comunidades. Hacia las 23.50, previo al Grito del presidente López Obrador, las emisoras públicas y privadas se enlazaron, como cada año, a la señal del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), la entidad responsable de documentar con video las actividades del Ejecutivo Federal para su difusión en medios electrónicos.

El 10 de septiembre la Secretaría de Gobernación solicitó a todas las televisoras y radiodifusoras del país la transmisión de la señal en cadena nacional. La sanción por no encadenarse es el apercibimiento por una sola vez o multa equivalente a 0.76% hasta 2.5% de los ingresos del concesionario.

Unos días antes se dio a conocer el Presupuesto de Egresos de la Federación, donde al conjunto de los medios públicos federales se les redujo 3.89% los recursos para operar en 2020 a 1,984.5 millones de pesos en total, cuando el presupuesto para 2019 fue de 2,064.9 mdp. A algunos medios como Canal Once, Radio Educación y Notimex les irá mejor en 2020, pero Canal 22, DGTVE y el SPREM fueron castigados con menos recursos. El Imer no tendrá un aumento significativo y seguirá arrastrando problemas operativos.

Como ocurre en Reino Unido, Francia, Alemania, España o Italia, los medios públicos en México debieran gozar de una situación de privilegio en recursos, coberturas, eventos especiales y producción de contenidos de calidad, relevantes y premium tanto informativos, documentales y de ficción.

Es curioso que, históricamente, los medios públicos en México han surgido en los momentos de mayor conservadurismo o durante la era neoliberal, por lo que será interesante conocer la política y la aportación significativa de la 4T para el mejoramiento y fortalecimiento de los medios públicos.

Radio Educación fue creada en 1924 por el “caudillo cultural” José Vasconcelos, entonces secretario de Instrucción Pública durante el obregonismo, un personaje visionario pero también polémico que comulgó con el nazismo, además de ser promotor del nacionalismo, la “ideología” del régimen que se instauraría por siete décadas. Sus ideas de raigambre católica lo hicieron equiparar la labor educativa del Estado como un apostolado, donde los maestros emprendían misiones culturales y le otorgaba a la raza la capacidad de hablar a través de su espíritu.

El Canal Once, perteneciente al Instituto Politécnico Nacional y dependiente de la Secretaría de Educación Pública, inició transmisiones el 2 de marzo de 1959 durante la presidencia de Adolfo López Mateos, quien abiertamente se reconocía como católico, acudía a misa y coleccionaba armas. También fue el ideólogo de los libros de texto gratuitos, iniciativa que en su momento fue cuestionada de autoritaria por obligatoria y unificadora de la política educativa. López Mateos fue quien le dijo al embajador estadounidense Thomas Mann: “en México, yo le tengo más miedo a la iglesia católica que al comunismo. A los comunistas se les puede reprimir y controlar, pero no puede hacerse lo mismo con la iglesia, que en este país tiene una larga historia de participación en asuntos políticos”.

Notimex fue creada nada menos que por Gustavo Díaz Ordaz el 20 de agosto de 1968, considerado uno de los presidentes más conservadores, autoritario y represor, para informar sobre las actividades de los Juegos Olímpicos de ese año en México. Hasta su reforma estatutaria en junio de 2006, la Agencia de Noticias del Estado Mexicano perteneció a la Secretaría de Gobernación.

El primer presidente neoliberal, Miguel de la Madrid, fue el creador del Instituto Mexicano de la Radio el 25 de marzo de 1983, así como del Instituto Mexicano de Televisión (Imevisión) y del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine). El gobernante iniciador de las privatizaciones fue también el fundador de tres empresas de radio, televisión y cine.

El Innombrable Carlos Salinas de Gortari ordenó la desincorporación de la paraestatal Imevisión en el llamado “Paquete de medios”. Sin embargo, un grupo de 800 intelectuales congregados en la Fundación Manuel Buendía le solicitó al Presidente (señalado de haber triunfado en la elección de 1988 mediante un fraude electoral) que reservara la senal de Canal 22 para difundir contenidos y programación cultural. El mandatario más neoliberal y cabecilla de la “mafia del poder” le concedió a los intelectuales y al sector cultural mexicano su propio canal de televisión.

Finalmente, el presidente “espurio” y neoliberal, Felipe Calderón, quien desató la guerra contra el narcotráfico, creó el 26 de marzo de 2014 el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales. Este organismo público descentralizado se convertiría a partir de la reforma constitucional de 2013 y su propia ley de 2014 en el actual Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, creado por Enrique Peña Nieto.

Durante los periodos más nacionalistas, conservadores, autoritarios y neoliberales nacieron los actuales medios públicos en México. En cambio, durante sexenios populistas como los de Luis Echeverría o de “transición democrática” como el de Vicente Fox, los medios privados se vieron beneficiados al amparo del poder político.

La 4T tiene mucho por hacer -diferente y mejor- para superar a esos gobiernos conservadores, represores y vende patrias que tuvieron la buena idea de crear nuestros medios públicos, aunque no de impulsarlos plenamente.

Twitter: @beltmondi

 

Jorge Bravo

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM

En comunicación

Estudio los medios de comunicación, nuevas tecnologías, telecomunicaciones, comunicación política y periodismo. Autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente