La evidencia mundial apunta a que aquellos países que tienen un mayor nivel de desarrollo económico son aquellos en donde los agentes privados, individuos y empresas, han gozado, tradicionalmente, de un marco institucional caracterizado por una mayor libertad económica. Derechos de propiedad eficientemente definidos en el marco legal y eficientemente protegidos por un poder judicial independiente e imparcial, bajas barreras al intercambio comercial interno e internacional, bajos niveles de corrupción, pocas barreras legales y regulatorias para abrir y operar un negocio, estabilidad macroeconómica y más, son los elementos que permite a los agentes privados operar e interactuar en un marco institucional que tiende a derivar en un mayor progreso económico.

La Fundación Heritage dio a conocer su informe 2021 sobre el estado de la libertad económica en 178 países con información para el año 2019. De la evaluación realizada para 12 categorías en cada país, los 10 países más libres del mundo fueron Singapur, Nueva Zelanda, Australia, Suiza, Irlanda, Taiwán, Reino Unido, Estonia, Canadá y Dinamarca.

En Latinoamérica, para 2019, el país más libre fue Chile en el lugar 16 seguido de Uruguay (44), Perú (50), Colombia (49), Panamá (62) y México (65). Los tres países menos libres en el continente americano fueron Bolivia (172), Venezuela (177) y Cuba (176). ¿Por qué el presidente López Obrador muestra tanto cariño hacia estos países, los menos libres del continente, si él se considera a sí mismo como un liberal?

En el caso específico de México, la puntuación asignada en la evaluación fue de 75.2, por lo que se le considera como “medianamente libre”, medianidad que se ve reflejada en el Índice de Desarrollo Humano elaborado por la ONU, en donde nos situamos en el lugar 74 de entre 188 países. Por categorías, el puntaje asignado fue derechos de propiedad (65.5), integridad gubernamental (39.8), eficiencia judicial (35.9), carga tributaria (76.1), gasto público (79.8), solidez fiscal (88.7), libertad empresarial (65.6), libertad laboral (58.2), libertad monetaria (72.1), libertad de comercio internacional (81.6), libertad para invertir en todos los sectores de la economía (75) y libertad financiera (60).

Aunque por el lugar ocupado a México se le considera como medianamente libre, hay dos rubros en particular que resaltan por el bajo puntaje asignado: integridad gubernamental y eficiencia judicial, los dos eslabones más débiles del arreglo institucional. Respecto del primero, la calificación asignada refleja la relativamente alta incidencia de corrupción, resultado de un exceso e ineficiencia de regulación en los mercados que le permite a quienes la administran de actuar como buscadores de rentas así como la inclinación gubernamental de asignar directamente los contratos, tanto en obras como en la provisión de bienes y servicios al propio gobierno, mecanismo que refleja la falta de transparencia y la persistencia del capitalismo de cuates. En el Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional México se situó en el lugar 124 de entre 180 países es decir, un país notoriamente plagado de corrupción con los elevados costos que ello acarrea sobre el crecimiento y el desarrollo económico.

Respecto de la eficiencia judicial y su muy bajo puntaje es necesario señalar que si el poder judicial no es efectivamente independiente, imparcial, eficiente y expedito en la garantía que tiene que otorgar en la protección de los derechos privados de propiedad y en el cumplimiento de los contratos, además de que se inhibe la inversión también impacta negativamente en la asignación de los recursos, todo ello afectando el nivel de desarrollo y el potencial de crecimiento de la economía.

La ruta para alcanzar mayores niveles de desarrollo económico pasa por dotar y garantizar mayor libertad para los individuos y las empresas. En el gobierno, con el creciente intervencionismo, no piensan lo mismo.

Twitter: @econoclasta

Isaac Katz

Economista y profesor

Punto de vista

Caballero de la Orden Nacional del Mérito de la República Francesa. Medalla al Mérito Profesional, Ex-ITAM.

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