Actualmente, los países que se han sumado a la iniciativa de gobierno abierto propician sociedades más democráticas y participativas. Esto tiene el potencial de transformar sus políticas y servicios y hacerlos cada vez más eficaces

En este marco, muchos países están desarrollando agendas nacionales a favor de la transparencia; formulando planes de gobierno digitales; desarrollando políticas de acceso a la información; construyendo portales de gobierno abierto y marcos normativos para potenciar procesos de innovación (como la generación de aplicaciones digitales para mejorar los servicios públicos) a partir de datos abiertos.

Argentina, por ejemplo, construyó el sitio Ciudadano y la Red Argentina de Presupuesto Participativo, los cuales brindan información sobre cuentas públicas fiscales. Por otro lado, el gobierno de Reino Unido desarrolló e-petitions, sitio que brinda a los ciudadanos la posibilidad de influir en las políticas públicas si la petición obtiene más de 100,000 firmas es elegible para el debate en la Cámara de los Comunes.

Algunas prácticas de gobierno abierto de Estados Unidos son IT Dashboard, sitio que provee información de inversiones en tecnologías de la información del gobierno federal; USASpending.gov, útil para conocer dónde se gastan los fondos públicos y Regulations.gov, portal para estudiar el proceso de formulación de leyes federales. Por su parte, Chile promueve oportunidades para desarrollar nuevas industrias de servicios a partir de la apertura de datos gubernamentales en Datos.gob.cl (Gobierno Abierto: experiencias de implementación. Los casos de EU, Reino Unido, País Vasco y Chile, Fundación CiGob, 2013).

Dos casos en los que los datos abiertos contribuyeron a mejorar las políticas públicas son el de Colombia y California. Colombia desarrolló una herramienta, a partir de datos abiertos, para informar y definir políticas para que los productores de arroz eviten daños potenciales por sequía. Los ahorros de esta política se estiman en 3.6 millones de dólares. En lo que respecta de California (Estados Unidos), ante la grave sequía que enfrenta, el gobierno local formuló un plan para racionar y reducir el agua con impacto directo en la agricultura. Los datos abiertos permiten visualizar a nivel de cuenca datos sobre sostenibilidad agrícola y cambio climático, facilitando a los responsables políticos la vigilancia de las condiciones y la gestión del agua. A la par, los productores pueden estimar los niveles de volumen de agua reales y su consumo, apoyando la predicción oportuna y las decisiones con respecto a la cantidad de agua a utilizar en la agricultura (How can we improve agriculture, food and nutrition with open data? Open Data Institute, 2015).

Las prácticas de gobierno abierto favorecen e impulsan mejores políticas públicas en un país, al fomentar la participación ciudadana en su construcción. Por lo tanto, las políticas tienen mayor éxito para resolver la problemática para la que fueron creadas.

*Claudia Graciela Cervantes Rodríguez es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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