Antes de ayer fui al dentista a que me hiciera una limpieza. Me quedan tan pocas piezas dentales originales que ya acordé con el odontólogo que, para no perder el tiempo desplazándome a su consultorio, la próxima vez le mandaré, vía paquetería, los dientes falsos para que los limpie a mano y ya como sea yo trataré de asearme, a fondo, los tres molares y los dos caninos que sostienen a los 27 artificiales. (Si a alguien le parece un desatino que mande dientes simulados por paquetería les diré que no es extravagancia de mi parte. Sé que lo mejor sería mandarlos con un propio pero, debido a que todo sube menos mi sueldo, carezco de algo propio; los pocos propios que he tenido han sido prestados). /    Aquí los lectores se preguntarán: “¿Qué trae este loco contándonos cosas tan íntimas y poco interesantes como su ida al dentista? De seguir así —dirán— muy pronto nos platicará una visita al urólogo o, lo que es peor, al proctólogo y eso no se lo vamos a permitir en un periódico decente como El Economista. Pero no se alarmen, conté mi estancia en el consultorio dental como una introducción al tema de hoy.

Sólo hay un lugar, aparte de las hemerotecas, donde uno puede leer publicaciones periodísticas atrasadas: los consultorios médicos y odontológicos. El pasado lunes, mientras esperaba entrar con el señor que cuando trabaja nos deja con la boca abierta, encontré entre el material de lectura de la sala de espera una revista Contenido del mes de agosto del 2013, con una fotografía de Miguel Ángel Osorio Chong en la portada, y con ella la frase: “En este gobierno no habrá impunidad”.

No sin una maliciosa sonrisa abrí la publicación para leer la entrevista con quien en ese momento llevaba, según se infiere, seis meses como secretario de Gobernación. Transcribiré sus respuestas a dos asuntos fundamentales del cuestionario que le presentaron la Redacción de Contenido y el periodista Juan Rivas de Uno TV.

Respecto al problema de seguridad, heredado de la administración panista, el priista que recién renunció a Gobernación para buscar una senaduría plurinominal (fuero seguro), manifestó: “En los estados donde se da un mayor número de hechos violentos estamos haciendo un espléndido trabajo de coordinación que nos ha permitido el mes pasado tener menos de 1,000 homicidios vinculados presuntamente con la delincuencia organizada. Teníamos 1,600 al mes, hemos venido reduciendo, este mes (junio) pinta mucho mejor”.

Aunque suena a festejo, el verbo festinar significa apresurar y precipitar. Eso fue lo que el político hidalguense hizo; apenas llevaba seis meses como encargado de la seguridad nacional y festinó sus logros.

Hoy sabemos, de acuerdo a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) que en el sexenio del panista Felipe Calderón el promedio de muertos, a consecuencia de acciones del crimen organizado, fue de 1,679; por los mismos motivos, el promedio mensual de muertos, hasta el pasado mes de octubre, en la administración de Peña Nieto asciende a 2,049. Moraleja: No por hacer alardes triunfalistas tan temprano vas a ser el candidato presidencial de tu desprestigiado partido.

Más adelante el entrevistado hizo una declaración de esas que provocan el comentario coloquial de que se le volteó el chirrión por el palito. Dijo así con inspirado acento: “El gran problema que vamos a enfrentar, si seguimos en esas condiciones de baja (de delitos), y que algunos ya advierten, es que digan que las cifras están manejadas. Hemos dicho a los medios de comunicación, a los grupos de organizaciones civiles: revísenlas, vean de dónde salen y esperemos también cifras de otras instituciones de confianza si es que no las tuvieran en el Estado mexicano”.

El que redacta lo que usted lee, tiene tanta confianza en las instituciones del Estado mexicano que basado en las cifras del Inegi y del SNSP valora que en comparación con el mandato de Calderón, el de Peña Nieto registrará más homicidios conectados con la delincuencia. Según las cifras, avaladas por ambas instituciones, entre 2006 y 2012 se cometieron 120,135 homicidios con las características descritas. Entre diciembre del 2012 y octubre del 2017 se perpetraron 114,061 asesinatos por las causas mencionadas. Es decir, a 14 meses de dejar el poder, la administración del mexiquense lleva asentados el 94.31% de los homicidios registrados durante el sexenio completo del michoacano.

En relación con la impunidad, les presento dos maravillosas perlas surgidas del exsecretario de Gobernación, muy significativas para los que sabemos que si bien hay algunos goberladrones en la cárcel, son más los políticos que están fuera de ella gozando de libertad después de saquear al erario. Osorio Chong, expresó: “Quien hizo algo que lo pague; quien comete un ilícito que lo pague, quien agrede a la sociedad ocupando los recursos públicos para favorecerse también que lo pague (...) No estamos ni estaremos protegiendo a nadie. Esto es un compromiso y viene de la instrucción del presidente”.

Termino sin hacer más comentarios ni decir los nombres de las aves de rapiña que nos depredan. Qué tal si me acusan de robo de revista en consultorio dental.

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Manuel Ajenjo

Escritor y guionista de televisión

El Privilegio de Opinar

Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros.