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Opinión

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La población después del Covid-19 y el crecimiento de las naciones

No hace falta ser un genio para darse cuenta que el mundo perderá 1 millón de personas (si hay vacuna próxima) y México más de 100,000 personas, que algunos amplían a un mínimo de 300,000. 

Después de una catástrofe como la pandemia, los estados necesitan personas –no disminuirlas-, por el innumerable trabajo que hay por hacer. Coahuila está cerca de 3 millones pero con una población educada, como la que tiene en parte y una mejor educación se podría convertir en líder nacional en nuevas industrias. El automóvil detendrá su avance algunos años, en un estado que fiscalmente está en la mitad del ranking nacional y todavía puede avanzar en competitividad. Los estados competitivos necesitan más población, no menos, porque es el único garante del crecimiento económico. Las materias primas terminan, las relaciones entre las naciones pasan por mejores o peores momentos sus relaciones internacionales, como vimos durante la presidencia de Trump. Todos los tigres asiáticos crecieron económicamente a un nivel inferior a su población (Porter, Michael, La ventaja competitiva de las naciones, Editorial Norma, 1990). Los países jóvenes crecen al menos al doble que las naciones anteriormente ricas, fenómeno que constata el prestigiado economista del MIT Lester Turow. México necesita brazos: no para el tren maya, sino para desarrollar su ingenio. Los recursos humanos son ilimitados, así como su capacidad de crecimiento, de acuerdo a Leonardo Polo, de al tener una inteligencia y una voluntad que trascienden la materia, al apoyarse en facultades espirituales. Cuando un país se cuestiona tener menos habitantes, como en Suiza, casi automáticamente bajan los emprendedores, el número de empresas por año, las invenciones, los nuevos edificios. 

¿Queremos quedarnos a mitad del camino en la trampa de los ingresos medios? Los estados del norte son los ricos del país pero comparados con las naciones avanzadas tienen ingresos medios o menores. México tiene que convertirse primero en una nación global, competitiva, pero para eso lo primero que necesitan es: población. Si a la tristeza de estar encerrados meses o años tras la pandemia recortamos los recursos por la vida, México nunca será el país que está llamado a ser en el concierto de las naciones. 

No nos dejemos llevar por la ideología: Malthus y el Club de Roma se equivocaron en sus pronósticos. China llegó a quien ser por su elevada población y España no crece en parte, por su crecimiento poblacional negativo. Repito, el único recurso que asegura el crecimiento de la riqueza económica es la población, como han demostrado infinidad de economistas. México aplicó una drástica política poblacional desde 1970 y el país es más pobre que antes. ¿Será que las personas más pobres humanamente son los hombres de ahora, que inmediatamente después de la población sólo querían diversión a costa de la invención, del crecimiento económico y de la recuperación económicas? Corea del Sur en su plan de creación tiene como propósito crear más de 500 emprendedores de la Industria 4.0. Por eso controlaron con tanta eficacia la pandemia. Otro tanto podemos decir de Singapur. La población que se niega a la vida, se muere: es una ley de la naturaleza. 

*El autor es Máster y Doctor en Derecho Económico. Profesor de la Universidad De La Salle Bajío y de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Panamericana. Socio Fundador de la consultora Improve México, que asesora a empresas en crisis. Candidato a MBA y Doctorando en Negocios por el IESDE. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I y autor de 24 libros de economía. Asesor de algunos gobiernos durante la crisis económica deriva de la pandemia. 

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