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Opinión

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La movilidad social en México

En la Física, el movimiento se define como todo cambio de posición que experimentan los cuerpos en el espacio, con respecto al tiempo y a un punto de referencia. De manera similar en la Economía, cuando una persona cambia de posición socioeconómica con respecto a la de sus padres, se dice que ésta ha experimentado algún tipo de movilidad social.

Se desea saber el grado de movilidad social que existe actualmente en México, para lo cual se usan los resultados del Informe de Movilidad Social en México 2013, el cual fue elaborado con la Encuesta ESRU de Movilidad Social en México (Emovi) 2011, que es realizada por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY). La Emovi-2011 está diseñada para medir la movilidad social intergeneracional en México. Ésta tiene representatividad nacional para hombres y mujeres entre 25 y 64 años de edad, tanto jefes como no jefes de hogar.

Para medir el estatus socioeconómico del hogar de los hijos adultos y del hogar de origen de los mismos, se construye un índice de activos que combina un conjunto de bienes y servicios en el hogar; éste se calcula a través de un análisis de componentes principales. Los resultados muestran que: 1) 48 de cada 100 mexicanos que provienen de hogares del quintil más bajo de la distribución se mantienen ahí, 2) 52 de cada 100 mexicanos que provienen de hogares del quintil más alto de la distribución no se mueven de ahí, 3) en México existe una población relativamente movible entre los estratos medios, pero con una inmovilidad muy fuerte en los extremos de la distribución.

Además de lo antes citado, la Emovi-2006 reporta que la población que radica en zonas rurales presenta mayores barreras en términos de movilidad social, lo anterior principalmente explicado por: la deserción escolar, el trabajo infantil y el grado de aislamiento de las comunidades de origen de esta población. Cuando una sociedad presenta bajos niveles de movilidad social, esto es reflejo de la fuerte desigualdad económica que existe en dicha sociedad. Siendo principalmente las condiciones iniciales de cada persona, tales como: nivel de educación de sus padres, sexo, estatus socioeconómico de sus padres, por mencionar algunos, las cuales explican en gran medida su futuro, en lugar de su propia meritocracia.

Para disminuir esta desigualdad social, que se acentúa con mayor fuerza en los hogares más pobres del país, se debe incrementar la calidad en la educación de nivel básico y la cobertura en nivel medio y superior, ya que esto permitirá ingresar a mercados laborales más calificados. Otro punto que coadyuva a este propósito es la discriminación positiva en educación y trabajo, de tal manera que se favorezca el ingreso de un número mayor de mujeres al mercado laboral.

Finalmente, se deben establecer mecanismos de protección social que aseguren un piso mínimo de bienestar social en la población mexicana, esto reducirá las probabilidades de que las condiciones socioeconómicas actuales determinen las de siguientes generaciones.?

*Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

fmontes@fira.gob.mx

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